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La falla del sitio web

"Obamacare", la reforma de salud, fue el punto central del desacuerdo que llevó al cierre parcial del Gobierno Federal de los Estados Unidos. Habiéndose superado, a último momento, el impasse que hubiese llevado a los Estados Unidos a incumplir sus compromisos financieros, y al mundo a una nueva debacle económica, la agenda mediática estadounidense se centró en descubrir ganadores y perdedores de semejante enfrentamiento político. No creo que haya salido alguien ganando de esto, aunque son claras las encuestas al señalar que el daño mayor lo ha tenido el Partido Republicano.

Lo dije en este mismo espacio de opinión el sábado 5 del corriente mes, cinco días después de iniciada la paralización de actividades "no esenciales" del Gobierno Federal, lo cual, para ser claros, no había necesidad de ser futurólogo ni politólogo para plantearlo: que los republicanos tenían la opción de "apretar" con lo de la deuda --en lo que tienen razón para no seguir hipotecando el futuro de las próximas generaciones estadounidenses-- y buscar revertir Obamacare intentando ganar el Senado y/o la Casa Blanca en próximas elecciones, algo de lo cual los está alejando el "Tea Party" por posiciones tan extremas.

Mi posición ha sido y será que Obamacare tiene un principio de solidaridad por el que en teoría nadie, ni conceptual ni políticamente, debería estar en contra: que todos los ciudadanos puedan tener seguro médico y que las compañías aseguradoras no puedan excluir por enfermedad preexistente, o cobrar más por esa causa. Pero, como bien se dice, el diablo suele estar en los detalles y el problema práctico con la Reforma de Salud es bien sencillo: alguien tiene que pagar la cuenta. Los republicanos, creo que con razón, argumentan que Obamacare pone en riesgo puestos de trabajo, empresas y empresarios, limitando así la inversión.

Pero, para colmo de males, el reflejo que le puso un sello a la crisis fue la falla del sito web del más importante logro en política doméstica de la Administración Obama, algo imperdonable en el país tecnológicamente más avanzado y con la democracia más consolidada en el mundo.

En la primera semana de haber salido el sitio, informó "The Economist", menos del 1% de los que lo visitaron pudieron completar su aplicación, según datos de la firma de investigación "Complete". Los demócratas, comenzando por el Presidente, se encuentran furiosos porque fortalece el argumento republicano de que, al ser ejecutada, la reforma se volvería un fiasco.

Las miradas atormentadoras se centran en la Secretaria de Salud, Kathleen Sebelius, por no haber reportado problemas antes del 1 de octubre, durante el trabajo previo al funcionamiento de www.healthcare.gov/. En un país totalmente digitalizado, donde los taxistas ponen la dirección hacia donde te llevarán en su teléfono móvil para que les dirija el GPS, una falla tan básica es sinónimo de problema de ejecución de lo que sea. "Vayan al Valle de Silicón (San José, California), contraten a unos tipos inteligentes y arreglen el problema", le dijo a CNN el senador John McCain, uno de los moderados en el Partido Republicano.

Avanzan los tiempos políticos hacia el fin de año, que no son los mismos del año calendario, lo cual acorta la posibilidad de lograr la esperada y deseada reforma migratoria.

El 2014 será año de elecciones de mitad de periodo del segundo de Obama. La discusión sobre el presupuesto y el déficit se retomará en enero. No son en definitiva, los mejores tiempos en acuerdos políticos en la nación más poderosa del planeta.

*Director Editorial de El Diario de Hoy.