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¡Exportemos grandes ideas!

Nuestro país se está enfrentando a uno de los más grandes retos de los últimos 20 años. 

Estamos frente a una economía que no despega y una situación de seguridad que está afectando a la gente en todos los estratos de la población. 

El Salvador ha pasado de ser un país productor y exportador de café, un centro logístico y exportador de textiles a convertirse en un exportador de personas.

Yo siempre digo que el recurso más valioso que tiene El Salvador (por muy cliché que suene) es su gente y estamos dejando que esa gente se vaya del país por falta de oportunidades o por falta de seguridad, pues bien, eso tiene que ir cambiando.

Al exportar personas en lugar de ideas estamos dejando que muchas familias se desintegren y muchas veces la consecuencia de esto es que los niños y jóvenes se involucren en pandillas. 

Mi sueño es convertir a El Salvador en un gran exportador de ideas. Retener a los talentos y ayudarlos a que se desarrollen aquí. 

Eso es posible, pues el Internet ha permitido que se democratice la manera de hacer negocios. Las fronteras han sido derribadas sin necesidad de tratados de libre comercio sino simplemente con una computadora con acceso a Internet.

Cuando mi socio y yo empezamos Uassist.ME (una empresa dedicada a dar soporte administrativo de manera remota) no teníamos la menor idea qué estábamos haciendo pero creíamos que el negocio tenía sentido. Habíamos visto lo que hacía la competencia y estábamos convencidos que podíamos hacer un mejor trabajo. 

Ahora, gracias al buen trabajo de nuestro equipo la empresa pasó de tener 4 empleados a más de 110 en 5 años. Y todo eso lo hemos logrado desde El Salvador, viviendo aquí, sin conocer a ninguno de nuestros clientes y sin tener que haber invertido una cantidad de dinero exorbitante. Estamos exportando la idea que tuvimos y generando empleos en El Salvador. 

Tenemos clientes en todo el mundo y competimos con empresas en EE.UU., Europa y Asia y la calidad con la que los salvadoreños trabajamos deja boquiabiertos a nuestros clientes.

Nosotros estamos tan acostumbrados a la manera en que trabajamos que ya no nos impresiona, y lo vemos como algo cotidiano. 

El modelo de negocios de Uassist.ME es fácil de aplicar para muchas profesiones desde arquitectos, abogados hasta psicólogos y diseñadores industriales.

No podemos poner de excusa a los políticos, ni a nuestro gobierno. La única manera de cambiar las cosas es actuando. No nos va a caer del cielo un plan de negocios ni el dinero para empezarlo, y aunque nos cayera, lo importante es la ejecución; el cambio viene de nosotros y no de un partido político o del gobierno. Tenemos que pensar en grande y saber que a pesar de los obstáculos y problemas que tiene nuestro país se puede salir adelante, aprovechar la economía del mundo entero y convertir el sueño americano en el sueño salvadoreño.

*Colaborador de El Diario de Hoy.