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¡Excelente! ¡Enhorabuena!

Al fin leemos algo bueno, o mejor dicho, excepcional, sobre El Salvador en Estados Unidos, me escribió un amigo que vive allá. Los salvadoreños que vivimos aquí, estamos saturados de malas noticias, sobre homicidios, accidentes, endeudamiento, permisividad en los penales y el "cuento, recuento y vuelta a contar" de los votos amañados de las elecciones. Y el concierto de la sinfónica de Don Bosco en Washington nos alegró la vida. He visto los videos y son excepcionales.

Inmediatamente publicó EDH la noticia, la reenvié a todos mis amigos aquí y en otros países, porque quiero que sepan que aquí también hay cosas buenas.

Conocí al Padre Pepe, hace algunos años en una visita a los talleres de mecánica con motivo de unos moldes para fabricar botellas de plástico.

Entonces, y hoy, lo vuelvo a felicitar por su inmenso trabajo de reconversión de jóvenes hacia el lado bueno que les ofrece la vida, y esta vez , además de con oficios honrados, con música que deleita el oído por las notas y todos los sentidos por la labor integral con la juventud en busca de un mejor futuro.

Me imagino lo que sintieron los salvadoreños que asistieron a los conciertos. Seguramente, lo contrario de cuando leen sobre cómo los diputados nos dejarán más "entrampados" con tanto endeudamiento, en unos momentos en que la economía en lugar de mejorar empeora y la criminalidad en lugar de reducirse se incrementa.

Pero bueno, entre tanta cosa desagradable, desde aquí un saludo cordial a los chicos salvadoreños (no hace falta decir "salvadoreños y salvadoreñas", como dicen los políticos o los funcionarios que se niegan a hablar correctamente).

Les quiero agradecer su esfuerzo y dedicación por demostrarnos que cuando hay una dirección consistente y perseverante y, además, una voluntad férrea de reconversión psicológica y conductual, casi todo es posible en nuestra vida. No importa la edad, ni el pasado, ni el género, solo cuenta lo que aprendemos y aplicamos en el presente y nuestra focalización hacia el futuro.

Han dejado una huella bien marcada en Estados Unidos y ojalá que su próxima gira sea hacia Europa, Asia, Australia y muchos países del mundo. En términos de recuperación de la buena imagen nacional como país y de la imagen corporativa como lugar de inversión, es mucho más rentable una gira de esta orquesta sinfónica, que las misiones de funcionarios y los viajes de diputados, que al final no se sabe a qué fueron, ni rinden ningún informe sobre la utilidad del viaje para el país.

*Ingeniero. Columnista de El Diario de Hoy.

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