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Este día del amor: una gran obra de amor…

La Orden de Malta puede considerarse fiel reflejo de lo que significa ser un Estado Soberano fundamentado en una verdadera gran obra de amor

Desde ayer sábado, febrero 13, El Salvador ha sido distinguido con la honrosa visita y la presencia de diez altas personalidades, importantes autoridades de la Soberana Orden de Malta. 

La Orden de Malta es una institución soberana, religiosa-laica, con personalidad jurídica autónoma aprobada por la Santa Sede y sujeta al Derecho Internacional, teniendo su propio ordenamiento jurídico. 

Desplegada en 120 países del mundo con el objeto de llevar a cabo proyectos médicos de salud y de la concretización de las actividades de sus voluntarios en tareas asistenciales, sanitarias y sociales hacia las personas más necesitadas y vulnerables, sin diferencias de raza ni credo, la Orden de Malta puede considerarse fiel reflejo de lo que significa ser un Estado Soberano fundamentado en una verdadera gran obra de amor. 

Sus principios formativos se sintetizan en el lema “Guarda de la Fe y regalo de los pobres”. 

La Orden ocupa una posición sui géneris en el ámbito internacional, ya que no cuenta con un territorio determinado ni conciudadanos institucionales, dos condiciones clave para que su reconocimiento internacional sea indiscutido según los términos de la Convención de Montevideo. Además, en cuanto a lo que se refiere a la orden religiosa, ésta mantiene un vínculo de dependencia con la Santa Sede. Por esa razón se considera que su carácter jurídico es doble, pues se inscribe, tanto dentro del derecho internacional como del canónico. 

Entre las personalidades de esta portentosa Institución de Estado que nos visita, podemos nombrar a su Alteza Eminentísima, Príncipe Frey Mathew Festing, Gran Maestre de la Soberana Orden de Malta; a Su Excelencia Barón Albercht Von Boeselager, Gran Canciller; a Su Excelencia Dominique Príncipe de Rochefoucauld-Montbel, Grand Hospitalario; a Su Excelencia Embajador Alberto Leoncini Bartoli, Consejero Diplomático del Gran Canciller; a Su Excelencia María Emerica Cortese, Embajadora de la Orden de Malta ante El Salvador; al Sr. Leonardo Marra, Jefe de Protocolo; al Ministro Consejero, Christophe Drzyzdzinski, Director del Gabinete del Gran Maestre; a la condesa Isabella Salzburg-Falkenstein, Jefe de Gabinete del Gran Canciller; al Barón Eugenio Ajroldi Di Robbiate, Director del Departamento de Comunicaciones; al Sr. John Constable Straker, Aide-de-Camp del Gran Maestre. 

Gran orgullo para los salvadoreños debe significar que entre los 120 países del mundo donde existen sedes diplomáticas de la Orden de Malta, con verdadera satisfacción y entusiasmo podemos celebrar que El Salvador fuera escogido para tan honrosa visita, debido a que es el país donde existen más clínicas asistenciales al servicio de sus conciudadanos que sufren, haciendo un total de nueve, esparcidas por todo el ámbito nacional y que están situadas específicamente en: Chalchuapa, Zacatecoluca, Mercedes-Umaña, Coatepeque, Santa Tecla, Sonsonate, Ilobasco, Rosario de Mora, Suchitoto, donde se asisten a unas 140,000 personas necesitadas, cada año. 

Este acrecimiento de clínicas, que nos coloca como el primer país del mundo en ayuda médica caritativa que favorece la salud de nuestra población más vulnerable, se debe al arduo trabajo comunitario que comienza con la Junta Directiva de la Soberana Orden de Malta en El Salvador, regida por su presidente Dr. Pierre Houdelot, sus colaboradoras del sector femenino, médicos especialistas, personal de enfermería, personal administrativo, etc.

No omitimos agradecer las gestiones diplomáticas llevadas a cabo por la Embajadora de la Orden de Malta en El Salvador, su excelencia María Emerica Cortese, para lograr esta magna digna visita, que fuera coordinada magistralmente con nuestro excelentísimo ministro de RR. EE., Lic. Hugo Martínez. 

*Columnista de El Diario de Hoy.