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Ya estaba cocinado

El presidente Sánchez pierde preciosas oportunidades para promover un gobierno incluyente. El sábado pasado dio inicio su programa "Gobernando con la gente" que se transmitirá en lugar del fatídico "Conversando con el presidente". Y el presidente Sánchez elige como lugar de este primer programa la comunidad Las Palmas, en la colonia San Benito.

Me parece interesante el nuevo formato del programa, aunque es importante la autenticidad. Estamos hartos de montajes y apariencias. Es importante el diálogo, pero también el coraje de hacerlo directamente. Al menos tengo una crítica constructiva al formato. El podio debió compartirlo el presidente con los representantes de las comunidades y de actores que intervienen en el territorio que visita. El pueblo y el presidente.

A un lado pueden estar los ministros y todos aquellos que van a complementar las ideas, pero los que se luzcan no deben ser los funcionarios, sino la gente. Y fue inaudito que no se hayan atrevido a invitar al presidente de la comunidad, sino que al representante del FMLN en Las Palmas. ¡Qué error! El mismo Mauricio Castro, presidente de la junta directiva de la comunidad, declaró: "Aquí todo está ya cocinado. A nosotros de la ADESCO no nos incluyeron".

Además el secretario de participación del gobierno declaró que gracias al trabajo de una ONG y al apoyo comunitario ha habido cambios importantes en Las Palmas, pero no mencionó ni invitaron a la ONG. ¿Por qué? ¿Se habrá estado refiriendo a la ONG empresarial Asociación Corporación Zona Rosa, que desde hace años trabaja en la zona para promover un desarrollo económico equitativo y una zona segura para trabajar y crecer? Quieren darnos atol con el dedo. El diálogo es relevante cuando se hace con los actores adecuados y con la metodología correcta.

De nada sirven las apariencias, solo para engañar a los incautos. ¿Y cuál es el temor al pueblo? ¿Por qué marginaron a la organización comunitaria? ¿Por qué no invitaron a representantes de la ONG empresarial que desde hace años trabaja de la mano con la comunidad? ¡Cómo cuesta luchar contra las ideologías!

Fue triste escuchar al presidente Sánchez en Las Palmas y quiero detenerme en el tema del crecimiento económico. ¿Cómo se atreve a decir que el crecimiento económico sin los nuevos impuestos es para que los ricos se hagan más ricos? Es razonable que un líder político haya llegado a la presidencia sin entender adecuadamente política económica, pero no se justifica que sus asesores y expertos lo dejen decir tales barbaridades. No estamos en el momento para buscar adeptos ideologizando los mensajes. No estamos para continuar difundiendo la leyenda que a todos los ricos no les importan los pobres.

El presidente de un país debe dirigirse a todos y reconocer en el terreno el trabajo de todos los actores. Ya basta de propaganda barata con el dinero de los ciudadanos. No hay antagonismo entre crecimiento económico y la eliminación de la pobreza. De hecho el crecimiento económico genera mayores ingresos a las arcas del Estado, aun cuando los impuestos permanezcan sin alteraciones.

Por supuesto también genera beneficios para los que han invertido para permitir ese desarrollo. Lo que es una simpleza es afirmar que el crecimiento solo beneficia a los ricos. Es cierto que los impuestos son un método que se utiliza para recaudar fondos para el gobierno y así ejecutar obras que permitan compartir los beneficios del desarrollo con los más desposeídos. Pero también es cierto que a veces reducir los impuestos es precisamente un mejor motor de desarrollo como lo fue en el caso de Irlanda.

La política económica es compleja. Y las políticas de desarrollo requieren adecuadas políticas de redistribución de forma que se eviten posibles consecuencias indeseables del crecimiento sobre la desigualdad. Pero eso es diferente a afirmar que solo beneficia a los ricos. Debemos, como dice el movimiento 300, crear un país de primera para todos.

*Columnista de El Diario de Hoy.