Lee la versión Epaper
Suscríbase
Lee la versión Epaper

“Ese incómodo amigo”

No permitas que la moda por usar diferentes redes sociales, arruine tus días; no te expongas, sé responsable y comienza a disfrutar más lejos de las pantallas

La tecnología llegó y nos guste o no, se ha convertido en un incómodo amigo. Existen muy pocos hogares del sector urbano de El Salvador que no disponga de acceso al Internet, acceso el cual ha sido potencializado mediante el uso de la telefonía móvil en un país en donde existen más líneas celulares que habitantes, habiéndose convertido la pregunta sobre “cual es la clave del WiFi” en lo primero que consultan muchos de los clientes al entrar a cualquier tipo de establecimiento. 

La tecnología es un herramienta insustituible en términos de lograr avances para la economía del país, así como para desarrollo de los profesionales y estudiantes, lo cual no implica que no se convierta en un incómodo “amigo” si ésta no se utiliza adecuadamente, principalmente en lo tocante al uso de las redes sociales. De acuerdo a los analistas, las redes sociales mal utilizadas pueden revestir alguno de los siguientes problemas:

1. Publicar fotografías comprometedoras. No es extraño que las publicaciones que una persona hace escapen de su círculo de confianza, es común que lo publicado llegue hasta personas que no conoce. Esto puede permitir que otras personas utilicen ese material como propio, hagan alteraciones utilizando programas informáticos o sean adecuadamente archivadas para ser utilizadas posteriormente para buscar hacer un daño a quien inocentemente optó por publicarlas. Muchas personas no tienen idea que esa foto que publicó en traje de baño o en un “fiesta entre amigos”, les puede costar su empleo o puede influir en la decisión que tomará el gerente de Recursos Humanos para contratarlo o promoverlo. Aunque es algo confirmado por la sabiduría popular, creo que es oportuno decirlo nuevamente: No es mala idea que tu vida privada continúe siendo así, privada.

2. Publicar cada lugar que visitas. Es común encontrar en las redes sociales a personas que gustan de utilizar el GPS de su teléfono inteligente para mostrar su ubicación. El problema es que si un ladrón llega a ver ese estado, puede saber que tiene fácil acceso a tu hogar. Es obvio que si el GPS muestra que el sujeto está en Katmandú, Nepal, su casa estará, digamos, algo desprotegida. 

3. Pelear con tu pareja. Ninguna pareja es perfecta, pero los problemas se deben solucionar en casa y no mediante abrumadoras quejas públicas sobre lo que el otro hace mal. Humillar a tu pareja públicamente está lejos de ser sano: ridiculiza, hiere y muestra al mundo los errores que tiene cada uno, eso sin contar que ubica al quejista en esa sección de candidatos para el sofá del psicoanalista. Si la pareja tiene problemas, lo mejor es recurrir a los métodos antiguos de comunicación que ya se conocían en la edad de piedra: hablar cara a cara y solucionar los problemas dentro de cuatro paredes, y si es posible, dejando fuera el celular, no vaya ser que quiera grabar la conversación para luego hacer un Podcast. Uno nunca sabe.

4. Aceptar a gente que no conoces. Conocer nuevas personas es siempre un placer, sin embargo existen métodos un poco más convencionales para hacerlo y definitivamente las redes sociales no es el lugar más recomendable para iniciar una amistad o peor aún, una relación de tipo personal. Aceptar como “amigo” a personas que están al otro lado del mundo, que te siguen en Twitter bajo pseudónimos, que te dan “like” a tus publicaciones, puede derivar en abrir una peligrosa caja de pandora cuyos resultados pueden ser imprevisibles. Nadie quiere acabar siendo “amigo” de un activista de Al-Qaeda, de un hacker que pretende accesar a tus cuentas bancarias o de un enamorado celoso. Si realmente quieres aumentar tu lista de conocidos comienza a salir más, haz actividades nuevas, pero no recurras a las redes, puede ser muy peligroso.

5. Pérdida de tiempo familiar. Cada vez que nos sentamos frente a una pantalla el tiempo comienza a volar, no es raro ver parejas o grupos familiares enteros, sentados en la mesa de un restaurante, cada uno absorto en su teléfono móvil. La sociedad actual nos ha llevado a vivir una soledad compartida. Evita que la tecnología te robe tu hoy y comienza a disfrutar de la realidad, a veces no es malo salir de tu cuarto y ver si realmente está saliendo sol, de hecho, te da vitamina D.

6. Engaños al suplantar una identidad. En estos tiempos resulta ser un asunto fácil, no permitas que esto te suceda. Sé cuidadoso con los datos que entregas y confirma siempre que la persona con la que crees estar en contacto es realmente ella. No resultará divertido saber que le has contado tu “vida y milagro” en un “chat”, precisamente a quien no debería de saberlo.

No permitas que la moda por usar diferentes redes sociales, arruine tus días; no te expongas, sé responsable y comienza a disfrutar más lejos de las pantallas. Después de todo, “la vida” es aquello que sucede mientras tú revisas las actualizaciones de tus “perfiles”, además unos zapatos tenis para caminar por ahí, siempre serán más baratos que un “Smartphone”.
 


* Abogado, Máster en Leyes.