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Entendiendo las encuestas y su papel en la propaganda

En abril de 2012, previo a las elecciones municipales de ese año, publiqué una nota a raíz de una ponencia que, por la gracia de Internet, pude ver completa, de la presentación en "power point", del físico Luis Mochán, que este hizo durante el seminario que se llevó a cabo en el Colegio de México, en marzo de ese mismo año titulado: "Quinto Poder; las encuestas y la construcción social del ganador"; he releído el trabajo de este académico, un científico del Instituto de Ciencias Físicas de la UNAM el cual, me parece, viene al pelo en torno a lo que ha sucedido esta semana en el país, donde las casas encuestadoras han dado a conocer sus resultados, antes del cierre que, por ley, decreta el Tribunal Supremo Electoral.

Hay que diferenciar de entrada las encuestas de opinión pública preelectoral, solicitadas institucionalmente, como las que llevan a cabo los medios informativos o los centros de educación superior, que tienen por finalidad conocer, tomar el pulso e incluso publicar tendencias sobre las percepciones de la población en un momento determinado.

A diferencia de las consultas populares pedidas por los institutos políticos en contienda, que buscan conocer la percepción preelectorales del público para la toma de decisiones que les permitan ratificar las estrategias de campaña o modificarlas.

En la campaña de este año se ha tratado de confundir a la población al valorar las encuestas como si todas cumplieran una labor institucional, tal como lo ha hecho el FMLN que se cree ganador en primera vuelta y las utiliza como propaganda para posicionarse ante la población como "triunfador".

En este punto Mochán plantea que algunos políticos caen en la tentación de "cambiar las reglas, dadas las preferencias," y buscan no solo posicionar al candidato según lo perciben los electores, sino también "edificar socialmente al ganador, con los resultados de las encuestas" y así tomar ventaja sobre sus opositores.

Otro punto importante de las encuestas es su elaboración, lo que requiere utilizar las técnicas de investigación adecuadas, claramente definidas, a través de una metodología transparente y depurada.

En primer lugar se debe identificar en forma correcta el universo cubierto, el tamaño de este, la naturaleza y la distribución geográfica, social, generacional, económica de la muestra, detalles del método de muestreo y hasta la tasa de respuesta (incluidos los que se niegan a dar información), todo ello es relevante; y esto tiene de base las estadísticas y las matemáticas, según lo sostiene la ponencia de Mochán; luego de examinar las láminas una y otra vez, se puede concluir con cierta medida de claridad --aunque sus razonamientos matemáticos no son fáciles de comprender--, que dada una tabla de preferencias, distintas selecciones sensatas pueden llevar a resultados opuestos, y es que las encuestas, aunque estén "perfecta y técnicamente elaboradas", siempre responden a un momento determinado que vive la muestra poblacional y si bien en el caso de que el muestreo se haya hecho en forma adecuada, con métodos estadísticos depurados, se debe tener en cuenta que la población representada no actúa de manera "químicamente pura", como puede suceder con las ciencias físicas o químicas. Tal como lo afirma Mochán, citando a Arrow, "la democracia perfecta es matemáticamente imposible".

En este punto un partido pone en juego un recurso de propaganda que, en la actual campaña, se nota con mucha claridad: "tratar de generar un hecho escandaloso de grandes dimensiones" que, de una u otra manera, modifique las percepciones que la población tiene sobre hechos o personas, y que se han convertido en una tendencia.

Por ejemplo, se trata de romper la tendencia de que no habrá ganador en la primera vuelta, como coinciden en señalar todas las encuestas de opinión, y se busca que uno de los partidos logre la mitad de votos más uno.

Aquí los actores políticos tratan de practicar hechos novedosos que modifiquen las tendencias; esto explica el porqué del Presidente de la República vinculando, desde hace varias semanas, a un expresidente en el asunto de los diez millones de dólares donados por Taiwán y, en este momento, la presencia física de los buses articulados que formarán parte del Sitramss.

*Editor Jefe de El Diario de Hoy.

ricardo.chacon@eldiariodehoy.com