Lee la versión Epaper
Suscríbase
Lee la versión Epaper

El engaño de las pensiones

El gobierno del FMLN ha hecho creer a la población que el problema de las pensiones se deriva de la privatización al crearse las AFP, maniobra maquiavélica que deja indiferente a la mayoría de ciudadanos, porque no se han dado cuenta del efecto negativo que una reforma equivocada puede tener para su futura jubilación.

En el sistema antiguo de reparto, el gobierno administraba los ahorros de los cotizantes del INPEP y del ISSS, al que fueron incorporados miles de jubilados que jamás habían cotizado, con altas pensiones, luego imposibles de cubrir. Siguiendo el modelo chileno se crearon las AFP (Administradoras del Fondo de Pensiones), sistema privado en que cada ahorrante tiene su cuenta individual. Estos ahorros, colocados en fondos de inversión, darían altos rendimientos para beneficio de los pensionados.

Cuando el gobierno ya no pudo pagar las pensiones de los jubilados del antiguo sistema, Tony Saca creó los Certificados de Inversión Provisional (CIP), que permitía al gobierno apropiarse del 30 % de los ahorros de las AFP, que Mauricio Funes aumentó al 45 %, a un interés del 1.5 %. Ese interés tan miserable nos ha hecho perder más de $1,000 millones, que hubiéramos ganado si esos fondos se hubieran colocado a un interés más alto.

Ricardo Soriano, presidente del Comité de Trabajadores en Defensa de los Fondos de Pensiones, logró que la Sala de lo Constitucional aceptara una demanda, obligando al gobierno a aumentar la tasa de interés. Desobedeciendo la sentencia, nuevamente el gobierno tomó el 45 % de los fondos privados, al 3 % de interés, que de manera inconsulta el Estado prometió pagar. Tranquilamente el ministro Cáceres dice que Hacienda no puede pagar más del 4 %, pero justifica que en los préstamos millonarios tan frecuentes, paga intereses altísimos a organismos internacionales.

Ante la urgente necesidad de una reforma, el gobierno sugiere un sistema mixto, sistema de reparto y AFP, cuando en diferentes foros con participación de especialistas internacionales, han dejado bien claro que el sistema de reparto ha fracasado en todos los países donde se ha establecido. Aquí cuando el gobierno manejaba el sistema, su costo de administración era entre en 20 y 25 %, vs. el 10 % que le cuesta a las AFP. 

El gobierno responsabiliza a las AFP del problema existente diciendo que prometieron pensiones muy altas, lo que habría sido posible con mejores rendimientos. Pero critica y estira la mano para acceder a esos fondos cada vez que tiene problemas de dinero. Cito algunas de las falsas declaraciones emitidas para engañar a la población: El presidente Sánchez Cerén afirmó que "el gobierno les pasa a las AFP $400 millones para pagar las pensiones", aberración debida a una mala lectura de su discurso o a estar mal asesorado. El ministro Cáceres: "La rentabilidad de las pensiones no bajó por los CIP, sino porque lo que se ofreció con la privatización del sistema no fue sostenible". Diputados del FMLN: Calixto Mejía: "No es responsable que ARENA, que privatizó el sistema de pensiones, venga a criticar al gobierno". Norma Guevara: "Crearon el monstruo (privatización) que nos ha comido y hoy dicen que nos defienden". 

Muchos salvadoreños, ignorantes de la realidad y de la estafa descarada que el gobierno del Frente está haciendo a los ahorrantes, seguirán creyendo que la privatización ha sido la causa del desastre del sistema previsional, sin darse cuenta que los ahorrantes de las AFP, especialmente los jóvenes, tendrán unas pensiones miserables cuando se jubilen, si se permite que el gobierno siga apropiándose de los ahorros de los trabajadores. En nuestras manos está evitarlo.

*Columnista de El Diario de Hoy.