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Enarbolemos la bandera de la juventud

Comparto el sueño de muchos jóvenes salvadoreños que anhelan un verdadero progreso y desarrollo sostenible para El Salvador, que aspiran a que El Salvador sea un país donde efectivamente se brinden las condiciones mínimas para que todos nos podamos desarrollar plenamente en la sociedad.

Estoy convencido que este sueño si es posible alcanzarlo, pero para ello se necesitan generar cambios estructurales en la sociedad salvadoreña. Es por eso que luego de haber incursionado en ciertas organizaciones de ayuda a la comunidad, me di cuenta que desde ahí se pueden hacer grandes cosas; sin embargo, no es suficiente lo que se puede aportar a la sociedad desde esas trincheras. Ante esa realidad, decidí evaluar otros caminos que existen para lograr ese objetivo, y en mi caso muy particular consideré a la política como el más apropiado.

Es por eso que decidí aventurarme y toqué las puertas de la juventud del partido político que fuese más afín a mi manera de pensar, mi sorpresa fue no haberme encontrado con los viejos paradigmas que existen de los partidos políticos y de la vieja clase política, donde siempre se ha dicho que existen ciertas argollas que no dan espacios de participación, mucho menos a los jóvenes. Fue todo lo contrario, tuve una gran apertura y un excelente recibimiento de parte de un equipo de jóvenes muy entusiasmados y decididos por querer hacer bien las cosas y marcar la diferencia. Es por ello que decidí ingresar a las estructuras de ese partido político.

La experiencia que he tenido durante estos meses ha sido sumamente enriquecedora, requiere mucho compromiso y sacrificio pero estoy seguro que vale la pena y que en mi caso particular este es el camino indicado. Fue totalmente gratificante encontrar a un equipo de jóvenes que cuentan con la preparación, decisión y disciplina para generar cambios positivos en la sociedad salvadoreña.

Debido al trabajo en equipo que desarrollan estos jóvenes, con los días fui teniendo una participación más activa, al grado de permitirme participar en algunos medios de comunicación; eso fue suficiente para que unos días después comenzara a recibir "tweets" --mensajes en la red social twi- tter-- de ciertas cuentas que son manejadas por personas que se mantienen en el anonimato --trolls-- y se dedican a hacer ataques para destruir psicológicamente a los que consideran sus oponentes o adversarios políticos, utilizando insultos y amenazas de investigar y revelar cuestiones de su vida privada o tergiversar la realidad para perjudicarlos, incluso inventar chambres o calumnias.

Es una realidad, lamentablemente las redes sociales y los recursos tecnológicos están siendo utilizadas por algunas personas inescrupulosas, que tienen el interés perverso de mantener alejadas de la política a muchas personas capaces, íntegras, honestas y decentes, que serían muy buenos elementos para construir una solución real y efectiva de la problemática salvadoreña y lo que buscan es no permitir el ingreso de estas personas a la política, buscando amedrentarlas, desmotivarlas y disuadirlas para que no ingresen a la política o se salgan de ella, todo esto con el objetivo de mantenerse en el poder y que las cosas sigan tal y como están, porque les beneficia.

Sin embargo, ¿qué debemos hacer los jóvenes frente a esta realidad? No nos queda más que luchar por nuestros ideales y anhelos, tenemos que crear un verdadero relevo generacional en la política salvadoreña, porque ese es uno de los caminos más eficientes para generar cambios estructurales en la sociedad salvadoreña, no nos podemos dejar amedrentar por estos intereses perversos y tenemos el deber moral de participar activamente en la construcción de un mejor El Salvador.

*Abogado y Notario

@fcoferman