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ENADE 2014

Mañana celebra la ANEP la décima cuarta edición del Encuentro Nacional de la Empresa Privada. Se trata de un evento que reúne a empresarios, funcionarios, organizaciones de la sociedad civil, sindicatos y partidos políticos. Es uno de esos pocos acontecimientos en los que el Presidente de la República puede dirigirse personalmente al sector productivo del país y reiterar su compromiso con el crecimiento económico, con el fortalecimiento del sistema democrático y con el desarrollo social.

Para el sector privado constituye el momento de relanzar su imagen, invitando a la unidad nacional, bajo la bandera del desarrollo económico, político y social. Además los empresarios evalúan a los más importantes funcionarios públicos a través de una encuesta cuyos resultados se presentan públicamente.

El ENADE también representa una buena ocasión para que el liderazgo empresarial reflexione sobre el rumbo del país. Permite a las gremiales escaparse de la coyuntura y debatir sobre un aspecto en particular que, de manera conjunta con las estrategias abordadas en los eventos anteriores, contribuya a enfrentar los desafíos nacionales. Es un buen momento para pensar en las condiciones de vida de los trabajadores, en la protección del medio ambiente, en las áreas deficitarias de la administración pública y en la posición del país dentro del contexto internacional.

El encuentro de los hombres de negocios ha evolucionado positivamente. En sus orígenes el cónclave privado perseguía agrupar, en un solo documento, la visión del desarrollo sectorial, como consecuencia de la diversidad de actividades económicas a las que se dedican las más de quince mil empresas que integran las cincuenta gremiales de ANEP. Con los años, a las propuestas de los diferentes sectores productivos se agregó la visión de la empresa privada sobre la institucionalidad democrática, la seguridad pública y las relaciones con las organizaciones de trabajadores.

De esta manera la reunión anual concitó el interés de otros actores. Los promotores tuvieron la apertura y especialmente la madurez para entender que un encuentro de esta naturaleza generaba una plataforma desde la cual todos los interesados en el desarrollo nacional podían opinar. A partir de este giro, los empresarios y los técnicos de la ANEP han discutido las medidas que se incluyen en el documento con centros de pensamiento, organizaciones no gubernamentales, movimientos sociales, trabajadores y líderes de opinión. Como consecuencia de esa sinergia, algunas de las ideas del ENADE que coinciden con determinadas áreas del plan de Gobierno, han tomado impulso y las autoridades han encontrado en este acontecimiento el resorte que les hacía falta para ponerlas en práctica.

Con catorce años de experiencia, esta idea, que ha provocado importantes iniciativas de concertación y que surgió con el inicio del segundo milenio a través de la visión de Ricardo Simán, hombre comprometido con el país, enamorado de su Patria y con una convicción muy clara de la importancia que conlleva la responsabilidad social empresarial, debe protegerse celosamente.

Tratándose de un espacio diseñado por los empresarios no debería extrañar a nadie que el enfoque recogido en las diferentes propuestas encarne principalmente las aspiraciones de pequeñas, grandes y medianas empresas. Sin embargo, por la pluralidad de pensamiento de los participantes, las estrategias concebidas han recogido cuidadosamente los distintos aspectos sugeridos por quienes han contribuido a su elaboración.

La encarnación más clara de esta diversidad de opiniones fue la constitución del movimiento ciudadano conocido como "Aliados por la democracia". Este grupo de la sociedad civil organizada promovió la reforma política en la Asamblea Legislativa y ha sido objeto de reiterados aplausos por quienes apoyan la modernización de las instituciones y de agudas críticas por aquellos que prefieren mantener al servicio de sus intereses partidarios a las entidades públicas.

El paso del "ENADE sectorial" al que podríamos calificar como el "ENADE plural, concertador e integrador" debe cuidar la selección del tema central, la participación de la mayor parte de las organizaciones interesadas en opinar y el mensaje de quienes tendrán a su cargo la conferencia principal.

No está en debate la propiedad intelectual de esta brillante idea ni el hecho que la cúpula empresarial utiliza este suceso para mostrar una actitud propositiva que se materializa en innovadores planteamientos y en originales proyectos de país. Tampoco se rebate el derecho de la ANEP para promover las metas, los objetivos y los principios que ilustran su razón de ser. La libertad empresarial, el respeto a las instituciones democráticas, la promoción de la eficiencia del Estado para facilitar los negocios y el fomento de las buenas relaciones entre los empresarios y los trabajadores son solo algunos de ellos.

Si el ideal de los empresarios es que ENADE continúe generando correlaciones de intereses y de visiones de país, es recomendable identificar creencias que nos unan a todos más que dividirnos.

*Columnista de El Diario de Hoy.