Lee la versión Epaper
Suscríbase
Lee la versión Epaper

Efectos posChávez

Cada etapa tiene sus propios retos y problemas, como los que se originaron desde que el comandante Chávez llegó al poder en el año 1999, apoyado por el Movimiento Quinta República, desde entonces abogó por derogar la Constitución de Venezuela de 1961. Impulsó un referéndum constituyente que fue aprobado por más del 80% de votación popular. Luego procedió con un segundo referéndum que resultó en la ratificación de la nueva Constitución de Venezuela de 1999 con el 71.78% de los votos.

La que dio origen a una polarización política que desembocó en el golpe de Estado de 2002, en el que fue derrocado por dos días por Pedro Carmona. Chávez fue restituido en el poder tras un contragolpe de las Fuerzas Armadas de Venezuela. La tensión política continuó con los hechos de la plaza Altamira y el "paro petrolero" entre diciembre de 2002 y febrero de 2003.

Todo lo anterior se realizó de manera táctica y estratégica para ir consolidando el poder poco a poco. De esta forma fueron sacudiendo a sus enemigos contemporáneos, pero para ello necesitaban aliarse con nuevos amigos, los cuales serían sus enemigos futuros; esta fórmula funcionó, ya que finalmente lograron instaurar el Socialismo del Siglo XXI. Obviamente para poder hacer todos estos movimientos se necesitaban muchos recursos, por lo que decidieron expropiar PDVSA.

En ese momento coyuntural el barril de petróleo costaba 9 dólares; en el 2011 llegó al precio de 160 dólares. O sea que el precio por barril se multiplicó 18 veces, lo cual representó un 96% del ingreso por exportaciones de Venezuela. Generándoles un ingreso aproximado de 965.000 millones de dólares por petróleo, parte de este dinero se destinó para implementar programas populistas, construcción de casas para personas de bajos recursos.

Fortalecieron el sistema de salud y la educación, llevándola a niveles de calidad un poco más altos, pero se descuidaron a propósito las capas medias, que son las generadoras de riquezas, y del tanque de pensamiento, lo cual no coincidían con la visión totalitaria de Hugo Chávez.

En otras palabras hubo una mala administración, ya que Chávez se preocupó por repartir prebendas y desarrollar un sistema clientelista. Pero descuidó la única posibilidad que tuvo Venezuela de transformar su ineficiente estructura económica. Lo cual provocó que este país suramericano obtuviera la tasa de inflación más grande de Latinoamérica, que sigue golpeando hasta hoy los bolsillos del venezolano promedio.

Con respecto a la inversión extranjera Chávez corrió al 15% de las empresas extranjeras, violó los principios de libertad empresarial. De hecho el último informe anual de "Libertad Económica en el Mundo", del prestigioso Fraser Institute, señala que Venezuela es el país menos libre de 144 economías evaluadas. Creando un ambiente de inseguridad jurídica y el peor país para invertir.

Este es el legado que dejó el comandante Chávez a los venezolanos, un país con una deuda externa alta, con problemas de polarización difícil de superar, por el veneno que se introdujo del antagonismo de clases, porque al rico hay que odiarlo y quitarle a como dé lugar sus riquezas, para enriquecer al pobre. Pero no exalta los atributos más grandes del ser humano, el esfuerzo, la tenacidad y la creatividad.

De ahí la importancia que cada venezolano inicie un proceso de sanar sus heridas y vendarlas, por medio de la tolerancia y el respeto, para que lleguen a un acuerdo de reconciliación nacional, que tanto lo necesitan nuestros hermanos. De manera que los candidatos tienen la oportunidad de construir o destruir aún más. ¡Ánimos Venezuela!

*Catedrático de la Universidad Francisco Gavidia. Colaborador de El Diario de Hoy.

jaimeramirez_ortega@hotmail.com