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Drogas y emigrantes

Transcribo algunos párrafos de una carta firmada por una supuesta organización antiemigrantes "Opositores a las Exportaciones del Sur", publicada en el Wall Street Journal por Mary Anastasia O'Grady: (Los subrayados son míos).

"Queridos padres de América Central: Les estamos escribiendo para decirles que dejen de mandar a sus niños a nuestro país. (...) Estamos felices de hacer negocios con ustedes. Nuestro país es el mayor consumidor del mundo de drogas ilegales, muchas de las cuales llegan a través de América Central. Pagamos mucho dinero en efectivo por ellas. Entendemos que esos miles de millones de dólares van a parar a los bolsillos de los traficantes de drogas y a la financiación de redes bien armadas del crimen organizado (...) Hemos oído que la extorsión, el secuestro y la violencia de las pandillas que han florecido a medida que los capos de la droga se diversifican hacia otras líneas de negocios, ha hecho que la supervivencia en sus países sea una proposición dudosa. Hemos leído el estudio 2011 del Banco Mundial que encontró que el narcotráfico aparece como la causa principal de la creciente tasa de criminalidad y violencia en América Central. (...) Pero en realidad, no hay mucho que podamos hacer al respecto. Durante años hemos tratado de dejar el consumo de estas sustancias, pero simplemente es algo demasiado difícil. Nuestro plan para la guerra de EE. UU. contra las drogas es que se debe combatir en sus países (...)También tienen que darse cuenta que más vacas nos harían más ricos, pero más niños nos harían más pobres. Por lo tanto sus exportaciones harán que nuestra economía se vea aún peor de lo que ya está. Pero sus pequeños ladrones de migajas están llegando acá con las manos y la cara sucias. Cuando crezcan, van a robar los empleos de nuestros hijos. Si más de ustedes empiezan a mordisquear, habrá menos para nosotros. Así que basta".

Sin poder asegurar la autenticidad de esta carta, escrita en términos groseramente ofensivos y humillantes, hay algunas afirmaciones que vale la pena considerar sobre la emigración ilegal. Los padres exponen a sus hijos a los peligros de la ruta de la muerte, intentando salvarlos de la violencia irracional que vive nuestro país y que está tomando características de inhumana crueldad, al asesinar con saña salvaje, más propia de bestias que de hombres, a criaturas indefensas. ¿Será posible que muchos de estos asesinos menores de edad, obligados a realizar actos criminales para entrar a la pandilla, sean capaces de matar a sangre fría, o lo harán bajo el efecto de las drogas?

Y siendo EE. UU. el mayor consumidor de drogas del mundo, y si su camino hacia ese gran mercado deja dolor y muerte en Centroamérica, ¿Por qué la nación americana, defensora de la libertad y de los derechos humanos, no ha sido capaz de controlar el consumo, luchando por capturar y castigar a los capos que manejan tan lucrativo negocio? Importantes capos han sido capturados en México y Colombia, pero nunca en la nación del norte.

Sería recomendable y más efectivo que los presidentes de Centroamérica solicitaran a EE. UU. reforzar sus fronteras para detener el ingreso de la droga, y esforzarse para capturar a los delincuentes de cuello blanco, que se enriquecen con este ilícito negocio. El apoyo para controlar el tráfico por Centroamérica ayudaría a disminuir esta violencia irracional, y así los padres no tendrían necesidad de exponer a sus hijos a la ruta de la muerte, porque se disminuiría drásticamente la actividad criminal.

*Columnista de El Diario de Hoy.