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Disfrútelas

Sí, señor. Disfrute las vacaciones, antes, durante y después. Seguro que se las merece porque ha trabajado bien durante todo el año y se las ha ganado. Fíjese: Según la Constitución de la República, las vacaciones pagadas tienen por finalidad conceder al trabajador un período de descanso mayor al dispuesto por las limitaciones a la jornada de trabajo y por el descanso semanal, que le permita restituir las energías físicas y mentales desgastadas por el trabajo, y yo digo además, que desde el punto de vista familiar, las vacaciones le permiten disfrutar de la familia en un ambiente diferente y proyectarse con sus hijos y con su grupo familiar, recomponiendo las contrariedades que se producen a lo largo del año.

En las vacaciones se pueden hacer cosas bonitas y entretenidas para las cuales supuestamente no se tiene tiempo durante el año. Si tiene hijos pequeños, recobrando el niño que todos llevamos dentro, juegue con ellos y si ya son adolescentes hable tranquila y distendidamente sobre sus inquietudes y aspiraciones.

Antes de las vacaciones tómese un tiempo para listar todas las cosas que hay que hacer "antes de salir", entre otras, si saldrá en su vehículo someterlo a una buena revisión. No es lo mismo hacer 20 km. diarios para ir al trabajo, que emprender un viaje más largo. Luego imagine el "durante" desde que sale de casa y prevea los inconvenientes que se puedan presentar. Para evitar problemas con el "después", desde que inicie el regreso, organice la vuelta para que cuando llegue no encuentre ninguna sorpresa en su casa y vuelvan todos sanos y salvos.

Mucha gente decide salir del país para desconectarse, otros hacer turismo sin salir de El Salvador. Las dos son buenas alternativas. Deje los problemas del día a día de la empresa, en la empresa, y los de la casa, en la casa. Salga a pasarla bien con su familia sin exageraciones. Si maneja, y es de los que después de la primera, ya no puede parar, mejor ni probar una cerveza y con la comida pida bebidas energizantes, para seguir manejando, después de una siesta.

Si salen en familia, propóngase potenciar la comunicación familiar y por lo menos unas horas, apague el teléfono celular y hable con la gente de su entorno. La comunicación cara a cara y sincera es una excelente oportunidad de convivencia que tenemos en las vacaciones y que sirven para preparar la siguiente fase del año, hasta las próximas vacaciones.

Vaya al pueblo o al cantón y siéntase orgulloso de su lugar de nacimiento. Y si coincide con las fiestas, diviértase sanamente y trate de guardar buenos recuerdos.

*Ingeniero.

Columnista de El Diario de Hoy.

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