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Destruyendo al país

Si destruir al país era el objetivo del FMLN al llegar al poder, lo está logrando en cinco años y medio. El panorama nacional lo evidencia y organismos e instituciones internacionales lo confirman.

¿Por qué El Salvador no mejora en el ranking de Doing Business 2015? Porque no registró reforma alguna para facilitar el comercio, aplicó impuestos a las empresas, aumentó el atraso en aduanas y las trabas en los procedimientos legales, mientras todos los países de la región aplicaron las medidas adecuadas, logrando mejorías en el puntaje del ranking mundial.

Una reciente misión del FMI reveló la necesidad de implementar drásticas medidas para contener el gasto, reducir el endeudamiento, y el déficit fiscal, o el país estaría en riesgo de ser "una economía inviable", en vista de que no se han cumplido las recomendaciones, previéndose un ambiente de insostenibilidad fiscal si no se corrige la ruta. Grave peligro.

Guatemala, Honduras y Costa Rica han elevado sus exportaciones a Europa en un 83%, aprovechando del acuerdo con la UE, mientras el Frente busca ampliar su relación comercial con Venezuela. País en quiebra, desabastecido de artículos de primera necesidad, sin dólares para pagar sus deudas millonarias a empresas aéreas. Tremendas perspectivas.

El SITRAMSS, proyecto estrella, mal diseñado y peor implementado, ha destruido gran parte de la ciudad, causado grandes pérdidas en tiempo y gasolina, y ha hecho quebrar y cerrar a muchos negocios en su camino devastador. En el Bulevar del Ejército, muchísimas empresas padecen el retraso en el traslado de mercaderías, y afectado su producción, pues los congestionamientos restan competitividad al sector tanto para sus operaciones como para su abastecimiento. Más el cobro de $18 en aduanas, que ha hecho a los transportistas perder tiempo, dañar productos perecibles, causando colas de hasta cinco km. en las fronteras.

El Puerto de la Unión cada día más lejano como un polo de desarrollo de la zona. La ilusión que despertó su construcción, hizo que muchos empresarios compraran terrenos para construir viviendas a las miles de personas que trabajarían en el puerto. Se montaron fábricas, se iniciaron proyectos turísticos, hoy totalmente abandonados, que causaron embargos a sus emprendedores propietarios. Y cada día, las noticias sobre este gran sueño, resultan más deprimentes por los cambios en las jefaturas de CEPA, y la incapacidad de los funcionarios para manejar las licitaciones con las únicas cuatro empresas hasta hoy interesadas en la concesión.

Sigfrido Reyes, puede jactarse de haber contribuido en gran medida, al enorme daño causado al país, como presidente de la Asamblea. Desprestigió públicamente a las instituciones ante la CSJ, y en un foro de Ginebra, gastando $21,000 en boletos. Viajó a Palestina, actuando como vocero de la posición del país en el conflicto con Israel, totalmente fuera de las atribuciones propias de su cargo.

Su descarado rechazo a cumplir con la LAIP, de publicar los gastos en regalos, fiestas y despilfarros de la Asamblea, y la lista de los asesores de su partido y sus respectivos sueldos, ha quedado claro con el descubrimiento de sus millonarias inversiones personales con su socio/asesor Larrazábal. Y usando el canal legislativo, afirmó cínicamente "que nunca ha faltado a la ética, ni realizado actividades poco transparentes", permitiéndose ofender a LPG, y a quienes realizaron la seria investigación periodística que ha expuesto a la luz pública sus corruptos manejos.

Y lo increíble es que el Frente, y el funcionario responsable de la transparencia, defienden sus actuaciones. A este paso, antes de que termine el quinquenio, se cumplirá la advertencia de que seremos un Estado fallido.

*Columnista de El Diario de Hoy.