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Desmontando la "herencia Funes"

Tener la oportunidad de ver a Donato Vaquerano, jefe de fracción de ARENA, y a Jorge Daboub, presidente de la ANEP, acompañando a la comitiva oficial a un evento en Washington era algo impensable hace un par de meses por el nivel de crispación que existía en el país. Conclusión: algo ha cambiado en El Salvador.

Aunque sea en apariencia, podemos afirmar que la "tempestad" se ha calmado en El Salvador. Ambas partes han afirmado tener la buena voluntad de llegar a acuerdos por el bien del país y esto es algo que, no hace mucho tiempo, ni el mayor de los optimistas podía soñar. El mandato de Mauricio Funes consiguió que la tensión y polarización del país se asemejara a la de las peores épocas de la historia reciente. Pero es muy cierto el dicho que afirma que después de la tormenta siempre viene la calma, y eso es lo que está pasando en El Salvador.

El ambiente en Washington era distinto. Por un momento pensé que algunos impostores habían suplantado la identidad de los presentes. Me costaba creer que Douglas Avilés, Norma Guevara y Donato Vaquerano estuvieran sentados a la par durante el evento y me convencí de que los tres deseaban que el discurso del presidente Sánchez Cerén fuera exitoso por el bien de El Salvador. Parecían tres funcionarios comprometidos que velaban más por los intereses del país que por los propios, y eso me sorprendió.

Ser testigo del apoyo que prestaron al gobierno con su presencia en el evento los empresarios Ricardo Poma, Roberto Kriete, Roberto Murray Meza, Armando Arias, Francisco de Sola, Roberto Rubio, Luis Cardenal y Jorge Daboub fue esperanzador. La empresa privada ha dado muestras de querer hacer las cosas de forma distinta y cerrar de una vez por todas el tenso "capitulo Funes".

En la mesa de la comida se sentaron una exfuncionaria de ARENA, el editor jefe de El Diario de Hoy, la diputada Norma Guevara y la ministra Violeta Menjivar. Lo sorprendente fue que había un muy buen ambiente y la conversación fue muy amena. La diputa Guevara y el editor de El Diario de Hoy incluso bromearon con las coberturas del periódico. Parecía una relación entre prensa y poder político dentro de una democracia madura, donde se discutía de forma abierta sobre las diferencias dentro del marco de respeto mutuo, y eso me gustó mucho.

Sin embargo, lo que más me sorprendió y gustó fue que la ministra Violeta Menjivar, un peso pesado dentro del FMLN, haya dicho que la confianza es el ingrediente clave para que el país empiece a prosperar y que debe haber confianza dentro de ambas partes. Parece que por fin los principales actores de la vida política y empresarial están empezando a dejar algunas diferencias de lado para poder emprender proyectos que beneficien a toda la nación.

No soy iluso y sé que todas estas señales positivas podrían ser solo apariencias, pero me agradó mucho comprobar que podemos hacer las cosas de forma distinta y presentarnos ante el mundo como una democracia madura, donde hay diferencias, pero predomina el interés nacional. Las autoridades internacionales presentes en el evento fueron testigos de un país donde los partidos políticos pueden trabajar juntos y donde la empresa privada está dispuesta a echarle la mano al gobierno para reactivar la economía. Ahora nos toca a los ciudadanos exigirle a nuestros políticos que lo que sucedió en Washington se traslade a El Salvador, solo de esta forma vamos a desmontar la "herencia Funes" de una vez por todas.

*Colaborador de El Diario de Hoy.