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“¡Desde San Salvador, YSR Televisión Canal 2…!”

Los mejores programas siempre estuvieron en el 2, que fue como un buque insignia en la televisión salvadoreña que marcó las vidas de varias generaciones, nos sensibilizó, nos educó, nos inculcó valores

"Desde San Salvador, YSR Televisión Canal 2…”, proclamaba la voz grave de Antonio Durán teniendo como fondo la clásica “More” (“Más”), en una versión de heroica orquesta de cuerdas y la aguda guitarra hawaiana de los Farina.

Ese era el preámbulo de los mejores programas de entretenimiento en la televisión salvadoreña: La Tremenda Corte, Chespirito, Capulina, El Show del Loco Valdés, La criada bien criada, Topo Gigio y El Zorro, para mencionar algunos, hace 50 años.

La ilusión en la escuela era llegar a casa y ver a Los Picapiedra, Astroboy, El Robot Gigante o Ultramán al mediodía, a los cuales seguía la legendaria Teleprensa de El Salvador o Reportajes Deleón, presentado por Alfonso Rauda.

Era el tiempo en que la televisión transmitía solo al mediodía, cerraba por cuatro horas y luego volvía al final de la tarde con la más variada programación. Así, canal 2 comenzaba su segunda emisión con Aprendamos a cocinar con doña Vilma de Escobar, para continuar con Los Picapiedra o una serie de episodios de los años 40-50 con personajes como Flash Gordon, Batman y Robin, Congo Bill, El Halcón Negro, El Temerario y otros a todo blanco y negro.

Así fue como conocimos de cerca a los superhéroes de Marvel: el Capitán América, Thor el Dios del Rayo, Hulk el Hombre Increíble y, mi favorito, Iron Man-Tony Stark, así como Meteoro Robin Hood. Años más tarde llegarían los simpáticos Pitufos.

Era también el tiempo en que la TV era un unificador de la familia, algo así como “familia que ve la televisión unida, permanece unida”. Allí encontraban diversión, entretenimiento, cultura, noticias, alrededor del receptor.

Porque era una tradición ver los domingos al mediodía el Festival Cinematográfico, que generalmente pasaba las películas del Inmortal Pedro Infante, pero previamente no nos podíamos perder El Show de Tom Jones o la serie de vaqueros El Hombre del Rifle.

Los domingos no podían terminar sin Hawaii 5-0, Ironside y Premier Mundial, con lo mejor del cine.

La mañana era de los pequeños con el legendario Jardín Infantil, con personajes como Miguelito y el Tío Periquito y los payasos Rojito, Chirajito, Prontito y otros.

Por cierto, los noticiarios no necesariamente eran presentados por periodistas como ahora, sino leídos o presentados por reconocidos locutores ensacados, de impecable dicción y con mucho aplomo. Las principales informaciones no eran de masacres o pandillas, sino de política o a lo sumo accidentes de tráfico o pavorosos incendios. Era tan pacífico todo que los muchachos podían regresarse de ver a la novia en el último bus de las 11:00 de la noche y no le pasaba nada; se podía pasear por el centro de San Salvador sin el riesgo de salir lesionado o de que un cafre pasara llevándoselo a uno.

Se podía vitrinear con comodidad, ya que las ventas ambulantes estaban reducidas a la 5ª. Avenida, frente al Telégrafo, y no frente a cada aparador como ahora.

Muchos de los programas que se transmiten ahora tuvieron su génesis entonces, como Domingo para todos, que tuvo como antecedentes a Juegue, Ría y Gane o Fin de Semana, con Willie Maldonado, aunque estos eran sabatinos.

De igual manera, los sábados transmitían un programa para promover a músicos centroamericanos reconocidos, llamado “Aquí Centroamérica” que luego se convirtió en “Aquí El Salvador”, con los mejores cantantes y grupos nacionales, entre ellos Los Hermanos Flores, Los Supersónicos, Los Intocables, La Fiebre y tantos otros.

Para alegrar la noche de viernes era infaltable la “Ensalada Musical del 2”, con los mejores éxitos del momento en inglés y español, desde Los Beatles, Los Credence o Dave Clark Five hasta Enrique Guzmán, Angélica María o Los Ángeles, de España.

No podían faltar las telenovelas tanto mexicanas como venezolanas, entre ella “El corrido de Lupe Reyes”, “La Maldición de la Blonda”, “Los hermanos Coraje”, “Rubí”, “Esmeralda”, “Angelitos Negros”, “Mundo de Juguete” y “El cielo es para todos” o la estremecedora “Sombras Tenebrosas”, la historia del vampiro Barnabás Collins.

Los sábados por la tarde se podían ver las mejores películas de los ídolos de la lucha libre como Santo el Enmascarado de Plata, El Señor Tormenta, Blue Demon y otros, así como las clásicas de terror y misterio: Frankenstein, El Hombre Lobo y Drácula, con los inmortales Boris Karloff, Lon Chaney, Bela Lugosi, Vincent Price, Peter Cushing y otros.

Los mejores programas siempre estuvieron en el 2, que fue como un buque insignia en la televisión salvadoreña que marcó las vidas de varias generaciones, nos sensibilizó, nos educó, nos inculcó valores y nos ayudó a formar criterio, principios, a conocer el mundo y amar a nuestro país.

¡Felices 50 años, Canal 2!


*Editor Subjefe de El Diario de Hoy.