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Democracia, buen Gobierno y medios de comunicación

En la Asamblea Legislativa se tramitan dos importantes proyectos de ley, relacionados con el derecho ciudadano a la información y a la libertad de expresión, esencial en una democracia. Se trata de la Ley de Medios de Comunicación Públicos y la Ley de Medios Comunitarios. Hay que destacar que el acceso a los medios de comunicación es considerado un derecho humano por organismos internacionales como la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) o la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA (CIDH).

No me cabe duda que los medios de comunicación públicos y los comunitarios, de carácter inclusivo y participativo, generan un gran impacto en los diferentes sectores de la sociedad y son de vital importancia en el fortalecimiento de la democracia salvadoreña. La UNESCO advierte, por ejemplo, que "una cuestión de actualidad en muchos países es la monopolización de los medios de comunicación por intereses poderosos, ya sean privados o públicos, lo que afecta la pluralidad de voces en la esfera pública".[i] Los medios públicos, que por definición son propiedad del Estado, deben contribuir a una política de comunicación institucional, que garantice los derechos y supere los históricos problemas de exclusión de El Salvador.

No hay que temer a la existencia de estos medios de comunicación ya que complementan la oferta y la competencia de productos informativos. En el mundo hay grandes ejemplos de medios públicos, la primera Radio Pública fue la British Broadcasting Corporation (BBC de Londres) hoy es la radio pública más grande del mundo. Nadie puede dudar del profesionalismo de esta estación cuyos archivos históricos sirven para la preservación de la memoria e historia del mundo.

Los medios de comunicación públicos en El Salvador cumplen un servicio público y entre sus programas hay espacios informativos, culturales, educativos y cubren necesidades de la población que no suplen los medios de oferta comercial.

El anteproyecto de Ley de Medios de Comunicación Públicos, apunta a convertir a Televisión de El Salvador (Canal 10) y Radio Nacional de El Salvador (96.9 F.M.) en medios con esas características, a partir del establecimiento del marco jurídico e institucional necesario para su pleno funcionamiento de forma autónoma.

Entre los medios públicos podemos también considerar a la Radio Legislativa (AL Radio, 88.1F.M.) de reciente creación, y la Televisión Legislativa, que muy pronto estará emitiendo en señal abierta, para que pueda llegar a todos los hogares salvadoreños y que la población pueda participar activamente, logrando una interacción con este Órgano de Estado.

Ambos esfuerzos representan un importante paso en la promoción y profundización de la democracia y la transparencia. Gracias a estos instrumentos de comunicación, la Asamblea Legislativa de El Salvador facilita el acceso directo y masivo de la población a las informaciones generadas desde el Órgano Legislativo, y se va configurando como una institución cada vez más abierta, plural y participativa. Si consideramos que AL Radio es la primera Radio Legislativa en Centroamérica, y la tercera en Latinoamérica, luego de Ecuador y Chile, podemos comprender que se trata de una apuesta de avanzada, que coloca a El Salvador entre los países de vanguardia en materia de apertura a la ciudadanía y rendición de cuentas.

El anteproyecto de ley en mención, reconoce a la comunicación como un servicio público de interés social y un derecho de la población. En virtud de esta ley, los medios públicos tendrán la obligación de promover la pluralidad ideológica, política, cultural, la inclusión social, la cultura de paz, la identidad nacional, la memoria histórica, y la construcción de ciudadanía.

Este enfoque está en sintonía con la UNESCO y la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la CIDH, que recomiendan que en cada Estado deba existir una gama equilibrada de medios públicos, privados y comunitarios. Desde esa perspectiva sostenemos que los medios comunitarios juegan un importante rol en la promoción de los valores democráticos, los derechos humanos, la participación ciudadana, la protección del medio ambiente, la equidad de género, la prevención de la violencia, la cultura local, y la visibilización de sectores y culturas ancestrales como las de nuestros pueblos originarios y su cosmovisión.

Entendemos como medios comunitarios aquellas emisoras de radio y televisión que brindan un servicio de interés público, cuya propiedad y administración está bajo responsabilidad de asociaciones o fundaciones sin fines de lucro, orientadas a satisfacer las necesidades de comunicación social y a promover el ejercicio del derecho a la libertad de expresión, a la información y a la comunicación de los habitantes de la República.

No cabe duda que el desarrollo de nuevas tecnologías, en particular la digitalización del espectro radioeléctrico, permitirá implementar una distribución justa y equitativa del mismo, asegurando al público usuario nuevas y diversas formas de acceso a sus medios de preferencia, sean estos comerciales, públicos o comunitarios, sin perjuicio de los derechos adquiridos por los primeros. La digitalización ofrece enormes alternativas y ventajas para los diversos actores, y debe verse como una excelente oportunidad de mejorar la complementariedad, la calidad y la profesionalización de los servicios de comunicación, sean estos con fines de lucro o no. No menos importante es el papel que el marco regulatorio jugará en la democratización de las comunicaciones y el fortalecimiento de la democracia misma.

(i)http://www.unesco.org/new/es/unesco/events/prizes-and-celebrations/celebrations/international-days/world-press-freedom-day/previous-celebrations/worldpressfreedomday200900000/theme-media-and-good-governance/

*Presidente de la Asamblea Legislativa.