Lee la versión Epaper
Suscríbase
Lee la versión Epaper

No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy

El mundo se divide entre los que dejan para mañana lo que pueden hacer hoy, y los que hacen hoy lo que no debe esperar hasta mañana. Entre los que solo en enero hacen un medio intento por mejorar, y los que todo el año cuentan con la fuerza

Sabio es el dicho del titular de esta nota, pero como que nos entra por un oído y nos sale por el otro. El resultado se expresa en múltiples manifestaciones: Un montón de proyectos y sueños sin realizar, la frustración de siempre al pararnos en la báscula, 2 cajetillas diarias, el clóset desordenado, los tenis sin usar, y el carro con el aceite más negro.

Y qué mal nos sentimos por no actuar. Pero solo pensar en el esfuerzo que requiere hacer lo que sabemos debemos hacer, nos mantiene con los brazos cruzados, esperando a que llegue enero para ver si el próximo año logramos cumplir nuestras resoluciones. 

¡Qué bien se siente cuando actuamos! El sacrificio es temporal y los beneficios permanentes. Entonces, les invito a hacerlo, practicando los siguientes consejos:

Acción: Solo con tener el propósito de actuar ya es ganancia. Abrace su objetivo con ilusión; siga los consejos de los que han superado la misma prueba. Nadie ha dicho que será fácil pero lo importante es decidir combatir la dejadez.

Organícese: El día tiene 24 horas, ni más ni menos. Si es empleado y su objetivo es hacer deporte, defina a qué horas le conviene más. Esto implicará salir de su zona de confort madrugando, dejando de hacer la siesta, o de ver la novela, pero si se organiza, además de encontrar el tiempo para practicar su deporte, podrá interactuar con su familia, trabajar, socializar con los cheros y hasta ver TV un rato. 

Piano, piano: Muy difícil darle una patada a la nicotina a la primera; entrar en los jeans, correr una maratón o hacer florecer su propio negocio. Llegar a la meta requiere de mucha paciencia, perseverancia, sangre, sudor y lágrimas. Tener esto claro aumenta las probabilidades de éxito.

Restart a sus hábitos: Levanten la mano los lectores que la dieta les ha funcionado, pero solo un rato. Esto es porque la palabra dieta es sinónimo de enorme sacrificio.

Mejor practique un restart de hábitos alimenticios, sustituyendo en vez de abandonando: Papas hervidas en vez de fritas, frutas por pasteles, requesón en vez de Petacón.

Si fumar es el enemigo a vencer, cuando sienta la necesidad de nicotina, espere y piense; deje que la reflexión le ayude a poco a poco eliminar el cigarrito con el café.

Derrote a su diablito interior: Ese diablito que vive en nuestros cerebros, el que nos quiere tener anclados en la zona de confort.
Pobre diablito, la batalla del bien contra el mal ha comenzado; nuestro ángel de la guarda nos ha cargado de fuerza de voluntad; ¡estamos listos para cumplir nuestras metas!

El mundo se divide entre los que dejan para mañana lo que pueden hacer hoy, y los que hacen hoy lo que no debe esperar hasta mañana. Entre los que solo en enero hacen un medio intento por mejorar, y los que todo el año cuentan con la fuerza de voluntad necesaria para alcanzar sus proyectos.

La fortuna favorece a los que actúan. Les invito a descruzar sus brazos y poner manos y mentes a la obra en lo que ya llevan ratos queriendo hacer. 


*Colaborador de El Diario de Hoy. 
calinalfaro@gmail.com