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El "debate" presidencial: Seguiremos esperando

Es bastante amplio el consenso en que denominar al evento del domingo en la noche un debate es un error. Fue un foro en el cual los candidatos llegaron a exponer sus promesas principales sobre los temas de educación, seguridad, salud y economía. Lo primero que fue muy evidente es que los candidatos llegaron con sus guiones generales sobre los temas muy preparados y repasados, pero que ninguno estaba listo a responder las preguntas que el moderador les hacía.

Desde un inicio la pregunta fue sobre cómo los candidatos financiarían las transformaciones que el sistema educativo necesita. Fue hasta el tercer de cuatro segmentos que ante la clara insistencia del moderador los candidatos empezaron a tocar el tema de financiamiento de forma muy superficial.

El claro ganador del evento fueron los canales de televisión. La saturación de los spots electorales fue evidente. Pareciera que la verdadera confrontación fue de estrategas políticos a través de la pauta publicitaria, pues en las exposiciones de los candidatos hubo muy poca confrontación de ideas o propuestas, sólo la exposición de promesas, muchas de las cuales en su fondo resultan muy similares las unas de las otras. Como que la idea fue que la publicidad hablara y que los candidatos simplemente no la regaran.

La pauta publicitaria fue por bastante el punto más fuerte de la presencia del FMLN, ya que queda evidente que la oratoria no es una fortaleza de Sánchez Cerén. Parecía un alumno que se había memorizado la lección tratando de exponerla ante una audiencia sin terminar de entenderla. Por el contrario, la estrategia publicitaria fue claramente la más fuerte. Una estrategia de tres frentes, FMLN, ALBA, Gobierno, con un nuevo spot de Funes, ya que el TSE le canceló su spot de 5 años más.

Un segundo cercano en el enfrentamiento publicitario fue ARENA. Se ve claro el impacto de nuevos estrategas en la campaña. Por un lado los spots que buscan redefinir la narrativa de los 20 años de ARENA. "Llevo 20 años haciendo esto… a veces uno comete errores pero así es que uno aprende…" Así deberían haber empezado su campaña, aceptando los errores del pasado, resaltando las lecciones aprendidas y plasmando una nueva visión de futuro.

Otro acierto estratégico es la definición de su enfoque en el tema seguridad. Si bien he visto que varios se han burlado del spot "del llorón," para aquellos a quienes les han asesinado o violado a un familiar y que sufren de extorsiones y asaltos de forma común, el tema no es causa de risa. Demasiados salvadoreños están viviendo esta tremenda injusticia de forma diaria, y los esfuerzos de parte del Gobierno en el tema son verdaderamente inaceptables.

Lo que sí considero un verdadero error en la exposición de Quijano fue hablar de la militarización de la seguridad. Innecesario y peligroso. Creo que le restó muchos puntos a lo que pudo haber sido un éxito para Quijano. Si simplemente hubiera obviado las referencias militaristas hubiera salido mucho mejor parado.

De parte de Saca no hubo ninguna sorpresa. Se maneja muy bien ante los micrófonos y fundamentó su presentación principalmente en su experiencia como expresidente de la república. Lastimosamente para él y Unidad, no le era suficiente simplemente tener un buen desempeño. Para tener un impacto electoral Saca hubiera tenido que verdaderamente sorprender a la audiencia con algo suficientemente fuerte para quebrar las tendencias electorales, algo que considero su exposición no logró.

En general, este foro fue un buen primer paso hacia presionar a que se logre desarrollar un verdadero debate entre candidatos. Recomendaría a ASDER presionar más a los candidatos para que antes de la segunda vuelta logren organizar un debate más genuino. La ciudadanía lo quiere. Se pueden apoyar de ella para presionar a los candidatos y sus partidos.

De la exposición de los candidatos, dejó mucho qué desear. Las promesas son fáciles. Los ciudadanos no son tan ingenuos como creen. Esperamos ver claramente cómo piensan convertir esas promesas en realidad. Hasta el momento ningún candidato ha sido capaz de convencernos que de llegar al gobierno podrá cumplir sus promesas. Seguiremos esperando.

*Colaborador de El Diario de Hoy.