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De5en5 somos todos

Ahora tenemos más fuerzas y convicción de que estamos en el rumbo correcto, siendo esta la lucha contra la impunidad y la violencia

El sábado 5 de septiembre, sin planificación estratégica y sin recursos, un milagro sucedió frente a nosotros. En tan solo 8 días, se dio la movilización ciudadana que ahora inspira a muchos a alzar su voz sin miedo en contra de la impunidad y la violencia. 

Una conversación casual entre amigos en una red social, que debatían sobre la aparente apatía de los salvadoreños ante los hechos que nos atormentan, se convirtió en un movimiento ciudadano apartidario que crece cada día. Sin la expectativa de invitar más que a un puñado de amigos en la red social, el movimiento De5en5 logró una convocatoria histórica de miles de personas en Fuentes de Beethoven.

El nombre De5en5 nace de la idea, que cada participante de la marcha, invitaría y se aseguraría que 5 amigos le acompañen. Esto quería decir que cada uno tomaría la responsabilidad de que la marcha fuera un éxito. Usualmente, las convocatorias en redes sociales se caracterizan por resultados donde 1 de cada 10 o menos de las personas que confirman en realidad llegan, pero en esta ocasión,  los ciudadanos decidieron cumplir su promesa y presentarse a la marcha. Es con la participación y compromiso de todos que se logró un resultado sin precedentes.
 
Tan pronto la convocatoria pasó de los 1,000 confirmados, inició una serie de amenazas, campaña de desprestigio, y no faltaron los intentos de agenciarse el precario éxito que se estaba logrando en la convocatoria. Incluso una concentración fue convocada días posterior a la invitación y se instalo en la plaza El Salvador del Mundo, donde originalmente se dijo terminaría la marcha pacífica. Otra, se convocó para el mismo día en Plaza Beethoven durante la mañana. Sin embargo, todo esto solo logro que más gente se uniera y que algunos que estaban dudosos de asistir, vistieran los colores azul y blanco y acompañaran. 

Dado a que originalmente la intención era de convocar a “unos pocos amigos”, al crecer tan rápidamente el movimiento, tuvo que acelerarse la planificación logística buscando que el evento fuera un éxito. Desvelo tras desvelo, se logró una estrategia, y se fueron sumando personas a este grupo de amigos que organizaba la marcha. Cada uno tomó su responsabilidad, reflejo del espíritu del movimiento De5en5.  Con pocos recursos, se consiguió el “sonido”,  lo cual consistió en un panelito de perifoneo alquilado ($60), que debido a que se cambió el lugar del pronunciamiento, no se pudo utilizar adecuadamente. Además, 2 megáfonos de 35 watts, uno prestado y otro comprado ($77), los cuales funcionaron a falta de equipo de sonido.  Finalmente, el toque “profesional” en la comunicación del equipo de voluntarios no podía faltar, así que se alquilaron radios ($68) para mantener al pequeño grupo en contacto en todo momento. 

En la noche del viernes 4 se sacaron las fotocopias ($20) para obtener las firmas, y con unas cuantas cartulinas, plumones, tablas y lapiceros ($40), se definieron los voluntarios para el día del evento. Se llevaron dos mesas plegables (prestadas) para poder montar el “stand” de firmas. Se debatió la necesidad de tener a 50 personas recolectando firmas, pero después de analizar la realidad de los recursos disponibles, se concluyó que solo serían 6 los encargados de dicha tarea. 

De igual forma, personas desinteresadas llevaron carteles y  camisetas con la bandera de nuestro país, a un evento que buscaba la reconciliación de los salvadoreños. El éxito logrado en esta primer convocatoria ciudadana es de todos. Algunos voluntarios incluso dieron muy buenas ideas, llevando rosas blancas anticipando que podría haber ataques a la marcha, y dado a que se había convocado a una marcha pacífica, se tenía un espíritu de armonía y paz.  Estas mismas fueron entregadas a los actores que llegaron a provocar y que lastimosamente lograron su objetivo, consiguiendo que por lo menos una persona intolerante le rompiera un papel. Sin embargo, la mayoría de los asistentes actuaron de forma pacífica y respetuosa, y tras la rápida intervención de las autoridades el evento continuó en paz.

El día y hora que se planifico la marcha, fue producto de la espontaneidad del momento, sin embargo, se descubrió posteriormente que la probabilidad de tormentas era de un 80%. Como parte del milagro, no llovió durante la marcha. 

Así de esta forma, todo fue quedando cada vez mas claro. Si la marcha se hubiera planificado y organizado por un partido político, o un movimiento apéndice, sin duda hubiera sido mejor organizada y los recursos hubieran sido evidentes. Siempre estará la duda de por qué llegaron miles de personas con tan poco tiempo y a una convocatoria de desconocidos. La respuesta de lo inexplicable fue dada en el pronunciamiento que dio De5en5 el pasado sábado. “Dios todopoderoso sin lugar a duda es el líder de este movimiento”. 

Ahora tenemos más fuerzas y convicción de que estamos en el rumbo correcto, siendo esta la lucha contra la impunidad y la violencia, pero al mismo tiempo unificando a los salvadoreños. Con la primer marcha se ha demostrado que podemos dejar atrás nuestras diferencias y construir un mejor El Salvador. De5en5 somos todos. La confianza que miles depositaron la tomamos con gran responsabilidad y les decimos a ellos y a los que quieren seguirse sumando. 

 
*Colaborador de El Diario de Hoy.
@De5en5SV