Lee la versión Epaper
Suscríbase
Lee la versión Epaper

Cuba y su entrada al Siglo XXI

Por fin se realizó la primera participación de Cuba en las reuniones de la Cumbre de las Américas, concretizándose el histórico encuentro con apretón de manos entre el presidente estadounidense Barack Obama y su homólogo Raúl Castro, una primera cita cara a cara que fue sin duda, el encuentro más esperado de la Cumbre.

Previo a esta reunión en Panamá, el presidente Obama suavizó las restricciones económicas impuestas a La Habana, aumentando la cantidad de dinero que podría fluir a la isla. Bancos estadounidenses también están ahora autorizados para procesar transacciones de pago de deudas de corto plazo en Cuba, una medida que permite a los estadounidenses que viajan a la isla usar sus tarjetas de crédito y débito.

La Oficina de Control de Activos Extranjeros hizo cambios en las regulaciones para el Control de Activos Cubanos, que restringen a empresas cubanas viajes a la isla. Los cambios eliminan de la lista de sanciones a docenas de empresas cubanas vinculadas al turismo. Estas acciones han fortalecido la posición negociadora de los Estados Unidos, demostrando el impacto económico que es posible, incluso sin un levantamiento formal del embargo estadounidense.

Sin embargo, todavía existe oposición en el Congreso a una revocación total de la ley conocida como la Ley Helms-Burton. La ley exige a Cuba una transición hacia una democracia libre y justa, condiciones que son poco probables que La Habana cumpla. Pero sí son posibles otras medidas económicas y diplomáticas, tales como el restablecimiento de las embajadas en el futuro cercano. El Departamento de Estado de los Estados Unidos revisa y está considerando la eliminación de Cuba de la lista de estados patrocinadores del terrorismo. Incluso sin un levantamiento total del embargo. El potencial de aumentar drásticamente la cantidad de dinero en la economía cubana en los próximos años ayudará a mejorar el poder económico de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba (FAR).

Cuba se encuentra en el borde de una transición política y las FAR desempeñan un papel importante en la Cuba post-Castro. Los Estados Unidos y Cuba han dado pasos diplomáticos hacia la reconciliación y los cambios económicos recientes han permitido a las empresas estadounidenses aumentar inversiones en la isla. El sector turístico en particular experimentará un alza en los ingresos y las empresas de propiedad estatal a cargo de los militares también se beneficiarán.

Movimientos civiles cubanos buscan promover un plebiscito para que los cubanos decidan su futuro en elecciones libres, justas y plurales, pero se especula que el primer vicepresidente del Consejo de Estado, Miguel Mario Díaz-Canel Bermúdez se establezca como el favorito de los Castro para hacerse cargo de la presidencia en el 2018. Díaz-Canel es el sucesor constitucional sí Raúl Castro fuese incapaz de completar su período de Gobierno o para sucederlo como presidente en el 2018. Díaz-Canel es uno de los primeros grandes dirigentes del Partido Comunista de Cuba nacido después de la revolución.

La sucesión inminente, por lo tanto, no sólo marcará el inicio de la primera era post-Castro en el poder desde 1959, sino también la primera transferencia de liderazgo formal a una cabeza claramente civil. Sin embargo, los militares conservarán un papel fundamental en las instituciones de Gobierno. Nueve de los catorce miembros del Buró Político son militares uniformados, al igual que cinco de los siete miembros del Consejo de Ministros. Las FAR es la institución nacional más desarrollada y se ha respetado en general por su competencia militar y la relación histórica con la población.

Gran parte del poder económico del Estado recae en las fuerzas armadas y los militares seguirán siendo una parte integral de la Cuba post-Castro.

* Colaborador de El Diario de Hoy.

resmahan@hotmail.com