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¿Cuál es el rumbo correcto?

Y como no vamos en el rumbo correcto, la expresión del Presidente evidencia su resentimiento en contra de la empresa privada, grande y pequeña, que es el verdadero motor para llevar al país a un rumbo diferente

Frase célebre del presidente Sánchez Cerén: “El rumbo que tenemos en El Salvador es el rumbo que la gente quiere, no el rumbo que quiere la cúpula de ANEP”. No se ha dado cuenta de que, en la reciente encuesta de LPG, él y sus ministros fueron reprobados, muchos con notas inferiores a uno, y que no fueron entrevistados los miembros de la cúpula de ANEP, sino ciudadanos corrientes, cansados y golpeados por los fracasos de su gestión. 

Planean apropiarse de $4,000 millones de los ahorros privados, que el diputado del FMLN Rolando Mata (antes asesor) califica como beneficioso para los trabajadores, acusando a ARENA de criticar la propuesta para defender las ganancias de las AFP. Si el diputado Mata cotiza con las AFP debería aplaudir esas ganancias que servirán para mejorar su pensión. Según Claudio de Rosa, si el gobierno pagara por los CIP el interés de mercado, la rentabilidad subiría dos puntos, con lo que una pensión de $390 aumentaría a $625. ¿Será que Roberto Lorenzana, nuevo responsable de la reforma, cuenta con mayores conocimientos actuariales que Cáceres?

Nuevo impuesto a las telecomunicaciones, largo de enumerar pero que cada futuro vacunado debe recordar muy bien. Surge la duda si también el impuesto incluirá las recargas telefónicas, que miles de usuarios necesitan para el uso de sus celulares. ¿Será que una recarga de $2 se gravará con $0.20, y que si no alcanza, se deducirá del valor de la recarga?

Y quien se oponga a esta contribución especial, no quiere apoyar al gobierno a solucionar el serio problema de inseguridad, que requiere de $2,000 millones, según el Plan El Salvador Seguro. Aunque simples matemáticas dan un resultado decepcionante porque se recaudarán $140 millones anuales, $1,400 millones en diez años, $600 millones menos de lo requerido. Totalmente decepcionante para el segmento poblacional más vulnerable, golpeado de manera inmisericorde por la violencia y urge una pronta solución, pues además de haber pagado ya con la sangre de sus seres queridos, deberá contribuir a un proyecto de dudosos resultados. 

En el año de vigencia del Impuesto a las Transacciones Financieras, el gobierno ha recaudado $80 millones, que el presidente Sánchez Cerén aseguró se utilizarían en áreas de salud y educación. Pero esta suma desapareció en las arcas estatales en gasto corriente y despilfarro, mientras se redujo considerablemente la inversión pública en estas áreas que debían ser prioritarias. A cuatro meses de terminar el año, apenas $9.2 millones han sido ejecutados como parte de la inversión pública en educación y $10.5 millones en salud. Y es bochornoso el estado en que se hallan las escuelas y hospitales y las ingratas condiciones de atención a alumnos y pacientes.

Pero el Estado tiene $933 millones aprobados en préstamos de organismos internacionales y cooperantes, de los que solo ha ejecutado $160.3 millones, porque estrictas condiciones exigen que deben usarse solo para los proyectos para los que fueron aprobados: educación, salud, seguridad, etc. Estos proyectos de beneficio directo para el pueblo, no son prioridad para el Frente por carecer de la capacidad para desarrollarlos, y porque su gasto desmedido y despilfarro permanente, le exige constantemente más fondos que puedan usar a discreción, sin que nadie les pida cuentas, lo que solo puede conseguir con más impuestos, en un saqueo descarado al bolsillo de la población.

Y como no vamos en el rumbo correcto, la expresión del Presidente evidencia su resentimiento en contra de la empresa privada, grande y pequeña, que es el verdadero motor para llevar al país a un rumbo diferente, de progreso, desarrollo y prosperidad. ¿Entenderá el mensaje?


*Columnista de El Diario de Hoy.