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Cruzada a favor del desempleo

Todos tenemos causas que nos mueven el corazón y que de manera casi incontrolable, nos empujan a la acción para buscar contagiar a otros y de esa manera efectuar cambios positivos, tan necesarios en este mundo enfermo y triste. Mi causa quizás no sea tan loable como la de nuestros representantes en la Asamblea Legislativa, que movidos por la solidaridad a pueblos oprimidos, o henchidos con mensajes de paz para grupos enteros de desplazados, cruzan océanos para visitar tierras en las que se hablan lenguas que desconocen. Lo que me mueve a mí probablemente se vea, en comparación a tan nobles proezas, casi mezquino, pues no está en el terreno de lo sublime sino en el de lo práctico.

Y es que en la práctica, en El Salvador nos sobran los problemas y nos falta la plata. Y en el organismo donde se decide cómo distribuirla, gastarla, endeudarla o invertirla, abundan la incompetencia, el descaro y el cinismo, que aunados, nos dejan todavía con menos posibilidades de crecimiento. Es por lo anterior que me atrevo a invitarlo a usted, estimado lector, a que se una a mi cruzada a favor del desempleo. No me malinterprete: no es a favor del desempleo en abstracto, que ese nos interesa que disminuya si queremos crecer económicamente. Es a favor del desempleo específico para individuos puntuales, que desde sus curules en la Asamblea Legislativa se burlan jueves tras jueves de nuestros intereses, que supuestamente dicen representar.

Ese desempleo sí lo controla usted, cuando en la papeleta en las próximas elecciones legislativas aproveche que tenemos la modalidad de votar por rostro y en vez de dejarse llevar por marcar una bandera entera solo "porque los otros son peores", escoja puntualmente a quienes usted considera, representan mejor sus intereses. Puede que le convenga escoger a pocos, para no complicarse el deber ciudadano poselectoral que tiene de contarle las costillas a sus diputados para que cumplan.

Aunque la lista la encabezaría Sigfrido Reyes, por suerte no es sujeto de reelección; por lo que en esta cruzada a favor del desempleo que propongo, sugiero considere dejar desempleado al diputado Guillermo Gallegos, que entre su repertorio incluye el despilfarro personal de miles de dólares en viajes por los que jamás ha rendido cuentas y de los que nunca hemos visto beneficios puntuales. Por este mismo tema deberían caer también en la lista los diputados de ARENA Valdés y Angulo: pregúnteles en qué beneficiaron a la ciudadanía salvadoreña visitando Rumania a favor de los refugiados de Corea del Sur cuando le pidan su voto.

¿Y qué hay de Francisco Merino o Rodrigo Samayoa y sus historiales de violencia contra la mujer propiciados por excesos en el alcohol? ¿Cree que con ellos en la Asamblea avanzaremos hacia agendas de equidad de género y derechos humanos? En la lista yo incluiría a los que nos han hablado de austeridad y han sido cómplices silenciosos de que en una sola fiesta se gasten $92,437.84 dólares: Margarita Escobar, Roberto D'Aubuisson o Carmen Elena Calderón. De paso, incluya a los que se niegan que la Ley contra el Lavado de Dinero aplique también a los políticos, y a aquellos que en madrugones han intentado boicotear a la Sala de lo Constitucional. Si la cruzada es exitosa, abriremos suficiente espacio para un relevo tan necesario en nuestra clase política, con la ventaja de que los nuevos que entren, entrarán con la amenaza de que si no nos cumplen, siempre podemos organizar otra cruzada.

*Lic. en Derecho con maestría en Políticas Públicas de Georgetown University.

Columnista de El Diario de Hoy.

@crislopezg