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Cristianos coherentes necesita El Salvador

ientras escribo estas líneas veo noticias en la televisión que son interrumpidas constantemente por comerciales del presidente Funes, quien sigue gastando millones del erario público en una campaña a favor del FMLN, a pesar de la prohibición de la Sala de lo Constitucional. Pero no es la primera vez que no obedece las leyes.

Este simple hecho nos demuestra varias cosas: 1. El mal ejemplo que da el presidente al hacer caso omiso de la legislación, faltando el respeto a la Constitución la cuál él y demás funcionarios públicos juraron respetar y hacer cumplir 2. Que prefiere utilizar esas cantidades de dinero en propaganda en vez de ayudar a los más necesitados, por los que supuestamente vela su partido, con medicinas en hospitales, agua potable, arreglar escuelas, seguridad, etc. 3. El TSE sigue demostrando que está parcializado permitiendo esta y otras violaciones de ley. 4. Se percibe, por parte del señor Funes, un terror a que ARENA gane. ¿Cuál es el miedo?

El Papa en su exhortación apostólica "La alegría del Evangelio", nos explica que Dios nos enseña a nunca dejar solos a los pobres, que actualmente se rechaza la ética y a Dios. Que familias de nuestro tiempo viven precariamente. El miedo y la desesperación se apoderan del corazón de numerosas personas, incluso en los llamados países ricos. La alegría de vivir frecuentemente se apaga, la falta de respeto y la violencia crecen.

También hace un llamado a la solidaridad abriéndonos los ojos ante injusticias que vivimos diariamente. Dice que para sostener un estilo de vida egoísta unos excluyen a otros con indiferencia. Que nos volvemos incapaces de compadecernos ante los clamores de otros. La cultura del bienestar nos anestesia y perdemos la calma si el mercado ofrece algo que todavía no hemos comprado, mientras muchas vidas truncadas por falta de posibilidades nos parecen un mero espectáculo que de ninguna manera nos altera. Se instaura una nueva tiranía invisible, a ello se añade una corrupción ramificada. El afán de poder y de tener no conoce límites.

Nos exhorta a que los ricos deben ayudar a los pobres, respetarlos; a la solidaridad desinteresada, a una vuelta de la economía y las finanzas a una ética en favor del ser humano; a combatir la corrupción profundamente arraigada en muchos países --en sus gobiernos, empresarios e instituciones--, cualquiera que sea la ideología política de los gobernantes y que a veces se manifiestan en verdaderos ataques a la libertad religiosa.

Sabemos que las maras andan amenazando a poblaciones vulnerables amedrentándolas para que voten por el FMLN. Hemos escuchado en las últimas entrevistas de la fórmula del FMLN y a Sigfrido Reyes decir que toda Constitución se puede cambiar, atentando contra los artículos pétreos. Somos testigos de su irrespeto a la institucionalidad y que la democracia es sólo una palabra que usan para confundir. No respetan la vida de los no nacidos ni el matrimonio natural, dan su palabra pero no la honran.

Somos un país mayoritariamente cristiano. Seamos coherentes con nuestros principios no dejándonos cegar por propagandas vacías sino veamos la realidad de nuestra gente. No podemos negar errores cometidos por ARENA pero tampoco es exageración asegurar que si gana el FMLN el país se hundirá en más pobreza, en más violencia, pérdida de libertad, abusos de poder, persecución a los valores cristianos y demás violaciones típicas del socialismo del Siglo XXI. Vamos a votar para defender nuestro país de todas estas amenazas.

*Columnista de El Diario de Hoy.M