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¡Credibilidad!

Como hoy habrá un debate en el que los candidatos hablarán, responderán y dirán lo que tienen que decir, que pueden ser sus propias ideas, o bien, lo que sus asesores les han preparado y entrenado en decir y cómo decirlo, pienso que será más provechoso poner atención a su propia "credibilidad" como seres humanos, capaces de hacer lo que prometen y proponen, que a las soluciones teóricas que nos expliquen, para los problemas más importantes de la nación, que como futuros gobernantes tienen que resolver.

Revisando en el Diccionario de la Real Academia Española el concepto "credibilidad" encontré que viene del latín, "credibilis" que significa creíble. Para profundizar más, busque "creíble" y encontré que este adjetivo quiere decir: "poder ser creído o merecer ser creído". Pero, no conforme con esta explicación investigue, qué significa "creer" y mire lo que encontré: creer viene del latín credere y significa 1. Tener por cierto algo que el entendimiento no alcanza o que no está comprobado o demostrado; 2. Dar firme asenso a las verdades reveladas por Dios; 3. Pensar, juzgar, sospechar algo o estar persuadido de ello. 4. "Tener algo por verosímil o probable".

De los cuatro significados, para el caso de a quien elegir, parece, que lógicamente debiera ser, al candidato quien a través de su propia "credibilidad", nos convenza que sus soluciones a la delincuencia, la economía, la educación, la salud publica, las infraestructuras, el desarrollo técnico y tecnológico, son las más cercanos a nuestra realidad y por lo tanto: "verosímiles o probables" de conseguir tal como se plantean en la realidad...

Pero la credibilidad de una persona, por ejemplo, la suya o la mía, está muy ligada a lo que uno está haciendo y lo que hizo durante su vida, respetando las leyes y desempeñándose con rectitud y ética en los ámbitos personales, sociales, familiares, profesionales, y cuál es la tendencia en relación con ideologías políticas y económicas, y principalmente, si es independiente, democrático y respetuoso con las instituciones.

Los presidentes una vez electos son el presidente de todos los ciudadanos, la credibilidad es lo que nos indicará, si siendo presidente podrá mantener sus compromisos consigo mismo y los intereses de la Nación. Tenemos desempleo, una deuda gigante, desorden, incremento de la delincuencia, economía casi estancada, bajo crecimiento y desde Estados Unidos todos los países europeos nos siguen viendo como un país violento, pensemos bien lo que le vamos a creer y por quien nos vamos a decidir.

Todos los seres humanos tenemos un especial sentido para percibir si una persona tiene credibilidad o no. Si escucha o ve el debate, relájese, aplique la escucha activa, observe el lenguaje corporal y analice fríamente, lo que dicen y cómo lo dicen.

*Ingeniero.

Columnista de El Diario de Hoy.

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