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Contestando a Paolo Lüers

Estimado Paolo, me tomé el atrevimiento de responderte la carta que diriges al candidato Dr. Norman Quijano, con la libertad que tenemos todos los ciudadanos de expresarnos libremente… así como lo haces tú.

El criticar a lo que se ha querido vender como la tregua perfecta con los delincuentes no sólo provoca una gran aceptación o réditos electorales , sino que también se transforma en la voz de miles de salvadoreños, que han sufrido el flagelo de la delincuencia.

Es el grito del que constantemente ha sido extorsionado, de los que han sufrido la muerte de uno o de varios de sus familiares, la voz de las mujeres que han sido violadas y después descuartizadas, la voz del que desapareció y nunca regresó y de todos los que leemos tanto tu columna como también todas esas tristes noticias.

Considero que no nos deberíamos de alegrar simplemente porque los homicidios bajaron de 12 a 5, porque esas 5 personas que mueren diariamente son también salvadoreños, tienen hijos, padres, esposos o esposas y seguramente muchos sueños y la esperanza de que cada día al salir de sus casas regresarán .

El candidato Dr. Norman Quijano, quien también es Alcalde de tu Municipio no se ha sumado al tren de la protección y de los beneficios de los delincuentes.

Su determinación y postura, la cual no es una postura de macho, sino más bien es una postura definida que también se puede escribir con H, lo cual les ha hecho mucha falta a los otros candidatos y también al Ministro saliente.

Para no estar de acuerdo con los detractores de la tregua, tendríamos en primer lugar que estar en los zapatos de la víctimas, sentir el mismo dolor de los que hemos sufrido tantas atrocidades que han quedado impunes y que han sido cometidas por los que siguen teniendo privilegios y tienen hasta cuentas en las redes sociales, seguramente para poderlos integrar a la sociedad.

Puedo asegurarte que si alguno de tus clientes pasado de tragos provoca desórdenes en tu negocio, o no quiere pagarte, o amenaza a otro cliente o a ti mismo, llamarían a las autoridades, se pondría la denuncia respectiva y tendría que pagar por sus delitos, dudo mucho que lo invites a otro trago o que le permitas ingresar a tu bar .

Respeto mucho tus columnas, considero que también tienes una postura definida que también se escribe con H, algunas veces muchos estamos de acuerdo, otras como en este caso no.

A pesar de todo seguimos siendo una sociedad con valores, valoramos la vida, respetamos las leyes y añoramos que cada día que nos levantemos, abramos el periódico y leamos buenas noticias y columnas como la tuya.

Saludos.