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Conmovedora carta de "hijos" de homosexuales a Dolce&Gabanna

Doménico Dolce y Steffano Gabbana y su empresa Dolce&Gabanna, están --ahora mismo-- siendo víctimas de ataques del poderoso lobby LGBT (Lesbianas-Gay-Bisexuales-Transexuales), creado y financiado por ONU, OEA, etc.

Estos diseñadores, también homosexuales, expresaron a la revista italiana Panorama, su defensa a la unidad familiar tradicional, constituida por hombre y mujer así nacidos y el derecho de los niños de ser únicamente criados y educados en un hogar familiar formado por papá y mamá, agregando que una pareja homosexual no debe adoptar niños o recurrir a la fecundación in vitro, pues reconocen que no se puede tener todo en la vida, enfatizando el respeto al derecho de los niños a tener padre y madre. "La familia tradicional no es una moda pasajera. La vida tiene un recorrido natural, hay cosas que no se pueden, ni deben, modificar", agregaron.

Ante esta publicación, otros homosexuales, igualmente famosos, se pronunciaron agresivamente, proviniendo los más cruentos ataques del artista-compositor inglés Elton John y del cantante latino Ricky Martin, que intolerantes desencadenaron su ira contra la posición de estos miembros de su colectividad homosexual, habiendo montado Elton John una campaña millonaria de boicot contra la famosísima marca Dolce&Gabanna.

La comunidad gay frecuentemente se victimiza por el rechazo a ella, llamando a quienes reprueban el "matrimonio" gay, homofóbicos o intolerantes (palabritas de moda para provocar lástima). Paradójicamente, ellos reaccionan mucho más violenta e intolerantemente ante el derecho de otros, aun de opinar y son doblemente intransigentes contra quienes les discrepan --al hacer exactamente aquello que ellos idénticamente condenan--, exigiendo un respeto obligado exclusivo unilateral, para sí mismos.

Pero dos días después del ataque contra Dolce&Gabanna, habían ya 185,000 firmas apoyándolos en la página online "CitizenGo", entidad formada por ciudadanos del mundo, que da oportunidad de participación defendiendo familia, vida, libertad.

Entre este apoyo surgió una conmovedora carta firmada por hijos --legítimos y adoptados-- de homosexuales, Denise Schick, autora del libro "My Daddy's Secret"; Rivka Edelman y Roberto Oscar López, coautores de "Víctimas Inocentes en la Guerra por la Familia Igualitaria" (traducción del inglés); Kathy Faust, redactora en "Ask the Bigot"; Dawn Steffanowicz, "Mi vida con un Padre Gay"; Heather Barwick, redactora en "The Federalist". Ellos comprueban la incidencia negativa que el "matrimonio gay" produce en el desarrollo de los niños.

Esa carta dice:

"Ustedes han demostrado ser extremadamente valientes. Nos han inspirado para enviar cartas a la Suprema Corte contra el 'matrimonio gay'. Les imploramos no rendirse cuando esa reacción violenta crezca en intensidad.

"No todos somos cristianos, pero les enviamos nuestras bendiciones y promesas que seremos para toda la vida, Dolce&Gabanna".

La mencionada Heather Barwick, en su columna de "The Federalist" (online), ya anteriormente se había dirigido al conglomerado gay:

"El matrimonio gay no solo redefine el matrimonio, sino también la paternidad. Nos niegan algo que necesitamos, y nos dicen que no necesitamos lo que naturalmente imploramos. Nos dicen que nosotros estaremos bien. Pero nosotros no estamos bien. Nosotros estamos sufriendo".

En esta misma angustiada tragedia habrá miles más, sin acceso a pronunciarse.

Tuve un tío gay, único hermano de mi padre y lo adoraba. Fue como un segundo padre para mis hermanos y para mí. Pero el aporte de mi madre como mujer y mi padre como hombre, en nuestra estabilidad y desarrollo estables, fueron indispensables.

De ahí surge, como conocedora, mi justificada lucha contra el peligroso experimento matrimonio-familia-gay, de ONU/filiales y OEA. Esto no es "pendejada". ¡Es grave!

*Columnista de El Diario de Hoy.