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Congreso de ARENA y la renovación partidaria

El pasado sábado 12 de abril, se realizó el congreso del partido ARENA denominado: "Un nuevo compromiso con la Patria", en el cual las bases del partido y la sociedad civil aportaron sus mejores esfuerzo para modernizar el partido, contribuyendo con múltiples propuestas para este objetivo.

El haber recibido de la sociedad expresión de confianza y apoyo compromete aún más la institucionalidad partidaria a retomar sus principios y valores, por el respeto de las leyes y la institucionalidad democrática, por el desarrollo local y el bienestar de los más necesitados; especialmente ahora que ARENA representa la voluntad de una gran cantidad de compatriotas que se sumaron a este ideario, imprescindible para la democracia, que demanda institutos políticos fuertes, sanos y transparentes.

En el discurso inaugural del congreso, el presidente de ARENA, Jorge Velado, destacó que el camino emprendido debe comenzar por inspirar a la mayoría de los salvadoreños; por entusiasmar y por motivar a la ciudadanía. ARENA debe saber comunicar a los compatriotas el porqué hacemos lo que hacemos.

A guisa de ejemplo, Jorge Velado utilizó una historia que ayuda a comprender su mensaje: A inicios del Siglo XX había un sueño que muchos perseguían: "conseguir una maquina voladora tripulada y autopropulsada". Por supuesto, que una de las organizaciones más interesadas en el objetivo era el Departamento de Guerra de los Estados Unidos. Para lograrlo, contrataron a Samuel Pierpont Langley, de quien creían tenía la fórmula del éxito. Le asignaron US$50 mil y como Langley venía de la Universidad de Harvard, contrató a las mentes más brillantes que el dinero le permitió. Ademas, se consiguió que el periódico New York Times lo siguiera a todas partes para reportear su hazaña.

Sin embargo, ¿por qué pocos han oído hablar de Langley en la historia de la aviación? Sencillo, al mismo tiempo, en Dayton Ohio, los hermanos Wright, Orville y Willbur, que por cierto no tenían ninguno de los ingredientes del éxito atribuidos a Langley, financiaban su sueño con las modestas ganancias de su tienda de bicicletas. Ninguno de su equipo tenia educación universitaria, ni ellos tampoco, ni menos los seguía a ninguna parte algún periódico importante.

La gran pregunta: ¿por qué los hermanos Wright lo lograron y el señor Langley no? La diferencia fue que a los hermanos Wright los guiaba una causa, un propósito, una creencia. Ellos creyeron que sí eran capaces de idear una máquina voladora, que cambiaría el mundo. Mientras que Langley quería ser rico y famoso…

La gente creyó en el sueño de los hermanos Wright y trabajaron con ellos dejando sangre, sudor y lágrimas. Los que trabajaban con Langley sólo trabajaron por un sueldo.

El 17 de diciembre de 1903, los hermanos Wright remontaron el primer vuelo de un objeto más pesado que el aíre. Langley, movido por un interés equivocado, el día en que los Wright remontaron vuelo abandonó el proyecto de volar, en lugar de decirles: hermanos Wright, el suyo es un invento asombroso y voy a ayudarles a mejorar su tecnología. Nunca lo hizo, simplemente no fue pionero, ni se hizo rico ni famoso.

En ARENA, no caben intereses equivocados. A todos debe unirlos causas nobles.

El mensaje del presidente es convertir a ARENA en oposición vigorosa, capaz de interpretar el sentir y pensar de la gente. Como partido forjado en democracia, debemos estar claros que en elecciones a veces se triunfa y a veces se pierde. Con principios firmes y un rumbo claro, una derrota electoral no es tragedia, forja al partido en oposición. La victoria y la derrota electoral son partes inherentes de la vida democrática del partido.

*Colaborador de El Diario de Hoy.