Lee la versión Epaper
Suscríbase
Lee la versión Epaper

Con sabor a triunfo

Aestas alturas todavía no se sabe quién ha ganado las elecciones, aunque todo indica que el FMLN habría ganado en segunda vuelta por unos pocos miles. Sin embargo, hay suficientes irregularidades para poner en duda este gane y para necesitar un proceso más transparente y que satisfaga a todos. En el caso de la urna 481 del centro de votación "Parque Toluca", del municipio de San Salvador, el error en la contabilización genera un incremento para ARENA de 356 votos, lo que equivale a un 5% de la diferencia.

¡Una urna de más de diez mil genera un cambio de más del 5% en los votos que hacen la diferencia! Tanto el FMLN como ARENA tienen todas las actas. Deben a estas alturas saber cómo quedaron los resultados de acuerdo a ellas. Si el FMLN ganó, no debería temer el conteo voto por voto, pues únicamente legitimaría su gane, a pesar del sabor a fracaso que deba tener para sus dirigentes y militantes.

Ya se habían hecho los bigotes, celebrando anticipadamente que aplastarían a ARENA. Siempre soñando con destruir a sus perennes contrincantes. Y no fue así. Muy a pesar de los pronósticos de las encuestas de hace tres semanas, ARENA remontó y de acuerdo a sus cálculos ganó con el 50.12% de los votos. En cualquier caso como dice la frase que se le adjudica a John F. Kennedy, "se puede ganar con la mitad, pero no se puede gobernar con la mitad en contra".

ARENA tiene una aspiración legítima de verificar los votos en esta elección, especialmente por todas las arbitrariedades que han ocurrido y que han hecho que para este partido político la lucha haya sido contra marea. La falta de vergüenza de Walter Araujo al no haber renunciado. El descaro del presidente del país obligando a los medios por medio de cadena nacional en el período de silencio electoral. La arbitrariedad y falta de oportunidad de las decisiones del TSE. Hay suficientes razones para que se permita el conteo voto por voto. ¿Cuál es el miedo?

El TSE puede "conocer y resolver de toda clase de acción, excepción, petición, recursos e incidentes que pudieren interponerse". Los ciudadanos necesitamos confirmar la preferencia de la mayoría de los salvadoreños. No debe quedar la más mínima duda. Y no sólo le dará mayor legitimidad, sino que permitirá que sea factible precisamente la promoción de consensos para poder seguir adelante.

Cinco años más de polarización no permitirán salir del hoyo donde estamos. Si ganara el FMLN, sería incluso más necesario contar con suficiente legitimidad, porque ARENA ha remontado los 16 puntos que decía CID Gallup que había entre los partidos para la segunda vuelta. En ARENA se respira un ambiente de triunfo y agradecimiento por los casi 450 mil votos que recibieron de más. El FMLN apenas creció 14%, mientras que ARENA 42%.

El país no tiene futuro si no logramos sentarnos nuevamente a la mesa como salvadoreños todos y reconstituimos los Acuerdos de Paz. Gane quien gane, con sabor a derrota o victoria, no podemos construir un muro de Berlín en el río Lempa y dejar dividida a la población a ambos lados. Ya de por sí como país pequeño tenemos grandes retos para triunfar en la economía global y menos lo lograremos si seguimos divididos.

Los extremistas deben dar paso a la racionalidad. Ya no se valen caprichos. ¡Con sentencia clara de la Sala, Sigfrido Reyes hacía campaña y se tomaba fotos con su celular en actitud desafiante! ¿Cómo vamos a construir democracia si los mismos líderes de los partidos se mofan de las autoridades? ¿Dónde ha estado Salvador Sánchez Cerén para poner en cintura a los de su propio partido? En estos momentos necesitamos racionalidad y genuino amor a la patria. Tomemos las medidas necesarias para dar tranquilidad a la ciudadanía y fortaleceremos la democracia.

*Columnista de El Diario de Hoy.