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La comunicación

La comunicación es un proceso humano de intercambio de información entre el emisor y el receptor. Los primeros impulsos de comunicación los tiene un ser vivo en cuanto empieza a latir su corazón y la madre siente su presencia en su vientre, y se termina con el último suspiro antes que el alma se desprenda del cuerpo. Esto quiere decir, que estamos comunicándonos desde antes de nacer hasta que fallecemos. Incluso nos comunicamos cuando con nuestro silencio, negamos, aceptamos, asumimos o confirmamos algo.

¿Y qué sucede cuando este proceso no funciona correctamente? Pues que se crean un sinfín de malos entendidos, que distorsionan las interrelaciones. ¿Y cuando se rompe? Entonces es peor, porque tanto el emisor como el receptor pierden el interés y dejan de comunicarse. Y a partir de ahí se pierden todas las oportunidades de las que se tenían expectativas y los costos de oportunidad son inmensos.

Ejemplos: si el maestro rompe la comunicación con sus alumnos, el alumno no aprende. Si el vendedor rompe la comunicación con el cliente, se pierde la venta. Si los cónyuges rompen la comunicación, terminan divorciándose. Si en la Asamblea los partidos políticos rompen la comunicación el país sufre las consecuencias y finalmente cuando el presidente de una nación rompe la comunicación con sus interlocutores, se pierden casi todas las oportunidades posibles y el país en lugar de avanzar hacia delante, retrocede. Precisamente lo que sucedió en los últimos cinco años.

¿Y cuál es la lección? Pues que inteligentemente los canales de comunicación política no se rompan, se dialogue y consensúe conjugando los intereses y beneficios de cada uno en pro del crecimiento económico, la justicia, el honor de los que dialogan y la mejora de la calidad de vida de los salvadoreños.

Pero comunicar o dialogar tampoco quiere decir armar un montón de mesas en las que sólo se come y no se acuerdan cosas importantes. El diálogo debe abierto y sincero y decir con claridad lo que es posible y lo que no lo es.

Por ejemplo, no es posible seguirse endeudando. ¿De dónde vamos a pagar tantas deudas? Pues si eso no es posible, ¿qué podemos hacer para movilizar la economía? Pues miren: En España se bajarán próximamente varios impuesto para mover la economía, generar empleo y que Hacienda ingrese más.

La comunicación es tan importante que cuando inicio un trabajo en una nueva empresa, es lo primero que revisamos y siempre implantamos un sistema de comunicación.

El 95 % de los problemas son de comunicación y, viéndolo bien, también el otro 5 %. ¿Lo entendieron?

*Ingeniero. Columnista de El Diario de Hoy.

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