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Competitividad en generación y suministro de energía eléctrica

La perdida de competitividad reportada y fundamentada por indicadores en nuestro país es dramática, sin embargo ya hemos tenido la experiencia que es posible lograr mejoras sustanciales en poco tiempo, si se tiene la claridad y la disciplina para lograrlas. Contar con la información para corregir los aspectos débiles para identificar las áreas donde concentrar las políticas y reformas es importante. Por ejemplo, el sector eléctrico es estratégico para volvernos competitivos como país.

Instituciones como FUSADES y sectores productivos sostienen que para el desarrollo sostenible del sector energético en el país se requiere de una planificación estratégica de mediano y largo plazo, una política energética definida, de una institucionalidad fuerte y transparente, una regulación que invite y promueva la inversión de socios con experiencia internacional relevante, para una eficaz explotación de los recursos naturales del país. Se hace un llamado para que la Asamblea Legislativa regule, cuanto antes, cómo deben otorgarse las concesiones en materia de generación de energía geotérmica, en cumplimiento a la sentencia de inconstitucionalidad 28-2008.

El Salvador debe de disponer de una adecuada y diversificada oferta energética, fomentando la generación de energías limpias y renovables, para lograr mayor estabilidad y competitividad de precios. Resulta que desde 2006 a la fecha el costo de la factura eléctrica para los sectores productivos se ha quintuplicado.

Analizando el estratégico mercado eléctrico del país, se concluye que la oferta pudiera llegar a ser insuficiente para enfrentar una demanda creciente de los últimos 17 años, con un promedio anual de crecimiento del 5.1%. El desafío del sector eléctrico es responder a ésta creciente demanda, principalmente en los hogares y empresas, con inversiones de largo plazo.

Es importante concentrar como política estratégica nacional continuar con el plan de expansión de los 80 MW de capacidad en la presa hidroeléctrica 5 de Noviembre, la construcción de la presa el Chaparral así como iniciar los procesos de licitación y adjudicación de la nueva planta térmica. Igualmente importante resulta completar los estudios de factibilidad de los proyectos El Cimarrón, El Jobo y Piedra de Toro.

El desafío de la industria eléctrica es responder a la creciente demanda de los hogares y las empresas haciendo un balance entre las inversiones de largo plazo y el flujo de caja en el corto plazo. Los objetivos de competencia y regulación de las tarifas son los aspectos más relevantes para el regulador, mientras que para el normador es crear un ambiente de negocios en el sector que atraiga la inversión privada en el largo plazo.

El mercado de energía eléctrica tiene muchas características que lo diferencian de otros mercados: la energía no se puede almacenar para venderse después; la demanda de energía fluctúa todo el día, hora con hora; los primeros generadores que inyectan energía al sistema son los de menor costo como la energía geotérmica y la hidroeléctrica.

En este mercado SIGET cumple con su rol de administrar y supervisar la competencia del mercado para garantizar por un lado la seguridad jurídica, inversión, desarrollo y competencia y, por otra parte, garantiza los derechos de los usuarios para que existan servicios de calidad a precios razonables, tanto en el mercado mayorista o MRS (60% de la energía total se comercializa por esta vía) como en el mercado de contratos privados (el restante 40%), definiendo las tarifas que se trasladan al consumidor.

La estrategia nacional en el sector eléctrico debe fomentar y producir energía por medio de un balance entre fuentes renovables y no renovables, con el fin de proveer electricidad a la sociedad al costo más bajo posible, compatible con la mejora continua y eficacia del sistema.

* Colaborador de El Diario de Hoy.

resmahan@hotmail.com