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Claves para entender el encuentro entre el Papa y el Patriarca de Moscú

Antes de llegar a México, el Papa se encontró con el Patriarca de Moscú. Estas son las claves para entender la importancia del histórico evento 

Antes de llegar a tierras mexicanas, el Papa Francisco se detuvo por unas horas en Cuba para encontrarse con Kiril, Patriarca ortodoxo de Moscú. Muchos medios de comunicación presentaron este encuentro como algo histórico y de gran relevancia. 

Ofrezco cinco claves para comprender su importancia. Algunas ideas las he tomado de la entrevista realizada por Rodrigo Ayude -un colega periodista radicado en Roma, colaborador del sitio iglesiaendirecto.com- al profesor Johannes Grohe, docente de Historia de la Iglesia medieval y de los Concilios en la Universidad Pontificia de la Santa Cruz. 

Ortodoxos y católicos están separados desde hace casi mil años
El cisma data de 1054. Al inicio fue solo una ruptura entra Roma y Constantinopla. En ese entonces Rusia dependía eclesiásticamente de Kiev. Por eso, en sentido propio, se puede hablar de separación de los “patriarcas de Moscú” a partir del año 1589, cuando se erige el patriarcado en Rusia.

El patriarcado de Moscú tiene el mayor número de fieles
No es la primera vez que un pontífice se reúne con un Patriarca ortodoxo. Ejemplo de ello son los encuentros con Bartolomé I, de Constantinopla, y con Teoctist, quien fue patriarca de Rumanía. Ambos patriarcados cuentan con 3.5 y 20 millones de fieles, respectivamente. 
El Patriarcado de Moscú tiene solo por su extensión numérica alrededor de 150 millones de fieles, prácticamente la mitad de los cristianos ortodoxos. 

La Iglesia ortodoxa está a las puertas de un nuevo concilio
Después de un siglo intentando concretar un concilio, finalmente se ha decidido que se llevará a cabo en el día de Pentecostés de este año –para su calendario serían los días 19 y 20 de junio-. Será presidido por Bartolomé I. Las decisiones tendrán valor en la medida en que accedan todas las iglesias autónomas de la comunidad mundial de la Ortodoxia. Que puedan hablar así, con una voz, sería muy positivo también para el diálogo con la Iglesia católica.

Francisco y Kiril firmaron una declaración conjunta.
No se trata de una declaración política o social, sino pastoral. Más allá de un encuentro que superó casi mil años de silencio, es un punto de partida en la relación entre ambas Iglesias. El Papa explicó que en esta declaración se abordan temas concretos, “un programa de posibles actividades en común porque la unidad se hace caminando”.

La declaración se compone de 30 puntos. Destacan el deseo de alcanzar la unidad y el firme compromiso por establecer un diálogo constructivo. Se hace, además, un repaso por los desafíos actuales del mundo, como la persecución de los cristianos en Oriente Medio y África del Norte, el uso de la violencia en el nombre de Dios, la restricción de libertad religiosa, la discriminación de algunos cristianos por sus creencias, la pobreza y las migraciones. También piden un mayor respeto por la familia y la vida, contra ideologías, programas de manipulación de embriones, eutanasia y aborto.

¿Por qué en Cuba? 
El vaticanista John Allen sostiene que es parte de suerte y de estrategia que el encuentro se haya realizado en Cuba. Suerte porque Kiril ya tenía programado un viaje a la isla al mismo tiempo que Francisco iba a México. Estrategia porque Cuba “es amigable para la Iglesia católica, pues históricamente fue un país católico, pero también para Rusia, porque ha sido el aliado más cercano de Moscú en el continente americano”. Además, la historia de la relación entre ambas iglesias está muy conectada con Europa.  

*Periodista. Investigador en temas de ética y religión.
 jaime.oriani@eldiariodehoy.com