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Chiquito pero panzón

"Qué cachetón está Tony Saca", comentaba mi vecino. Seguro le impactó verlo más "hermoso" (y con anteojos), cuando figuró en la tele como parte de su campaña de expectación a su candidatura presidencial. "Otro que está "repuestito" es Mauricio Funes. Las guayaberas puede que disimulen las libritas de más, pero no cubren los cachetes", agregó.

Asumo no llevamos estadísticas del porcentaje de salvadoreños con sobrepeso, pero ya es hora de que vayamos volando pluma. La gordura, contrario al pensar de la abuelita, no es hermosura, pero sí es fuente de diabetes, problemas cardíacos, algunos tipos de cáncer y además castiga nuestra salud mental y productividad.

Según la revista The Economist, 36% de los adultos gringos, y 17% de los cipotes, son obesos ( con índice de grasa corporal arriba del 30%). En Europa los checos, con 33% de obesidad, se llevan la corona y en Latino América, México y Brasil se van a los penaltis.

En El Salvador también estamos más gorditos. ¿Estaremos a punto de figurar en otra tabla, esta vez de obesidad? No lo creo, pero es un problema que debemos vigilar.

El estudio de la revista británica informa que las ganancias de las cadenas de comida rápida se están generando en mercados emergentes como el nuestro. ¡Con razón la invasión de rótulos de neón!

Pero la culpa no se debe a sólo que estamos comiendo más. El verdadero problema es que nos estamos moviendo menos. La inseguridad y la tecnología nos han encerrado frente a las teles, "playstations" y computadoras. Las remesas nuestras de cada día han movido del campo a la hamaca a tanto compatriota. Ya no es necesario caminar gracias a la multiplicación de motos, carros y buses. La comida saludable, cocinada a fuego lento, es un recuerdo del siglo pasado. Lo "cool" de la vida moderna es no perder tiempo en la cocina. Basta con abrir una lata de esto, un sobre de aquello y pedir a domicilio el último "supercalifrajilistic" combo de 36 pedazos, 18 panes y 4 litros. ¡Triste realidad!

¿Y ahora quién podrá defendernos? ¡El Chapulín colorado que llevamos dentro! Un Chapulín que se debe fijar más en lo que masticamos y asegurarse que nos movamos.

No es necesario correr una maratón. La suma de pequeños cambios de hábito nos ayudará un montón. Subir gradas en vez del ascensor, caminar al chucho mañana y tarde, pegarnos una buena estirada a cada rato, ir al parque en vez de al cine. Las endorfinas empezarán a fluir, y nos encantará el sentimiento de más productividad y seguridad de ponernos calzoneta sin guayabera encima.

"Por dicha", como dicen los ticos, en el lado de la alimentación, cada vez hay más opciones de comida sana, y en el lado de la condición física, hay más lugares donde movernos.

Los capitalinos tenemos el Parque Bicentenario; los tecleños el Cafetalón; los santanecos Apanteos; los migueleños el Charlaix y los porteños, el vasto Océano Pacífico.

Felicitaciones a los alcaldes que, con sus obras, están promoviendo el bienestar. Aplausos también a las federaciones deportivas que a pesar de la falta de recursos, están haciendo la cacha; a los gimnasios, a las tiendas de bicicleta y a los organizadores de eventos como la Vuelta Ciclística Femenina de este mes, y de tantas carreras desde 5 hasta 42 kms.

Invitamos al Gobierno a que, en vez de botar el pisto en campañas busca voto, empiece a divulgar los riesgos del sobrepeso, promueva la actividad física, requiera que los restaurantes de comida rápida incluyan al menos una opción nutritiva en sus menús y que posteen las calorías de su oferta, tal como lo están haciendo en su país de origen.

¿Y nosotros? A ponernos figurita moviendo la colita, para que en vez de chiquitos pero panzones, volvamos a ser chiquitos pero matones. Ya me dieron ganas de bailar: " A ver….a ver….a mover la colita, si no la muuuueves se te va poner gordita".

*Colaborador de El Diario de Hoy.

calinalfaro@gmail.com