Lee la versión Epaper
Suscríbase
Lee la versión Epaper

Charlie Hebdo, lección de libertad y cordura

Lo sucedido en París nos plantea la interrogante de si Europa se estaría enfrentando a un problema en el cual, sus vecinos tienen una parte importante de su población que rechaza los principios y normas de basamento de las naciones europeas. ¿Los países vecinos de Europa querrán construir nación con reglas diferentes?

En primer lugar, es importante hacer una distinción entre los asesinos que perpetraron la masacre del personal de Charlie Hebdo y el asesino solitario del supermercado kosher.

De hecho, los asesinos Charlie Hebdo procedieron bajo los principios de una civilización diferente a la europea; principios opuestos a los que ostenta la nación francesa, como es la libertad de expresión. Los valientes periodistas de Charlie Hebdo se arriesgaron y pagaron con sus vidas, murieron defendiendo los ideales en los que ellos creían. En el caso del supermercado kosher, el fundamentalismo islamista asesinó a civiles simplemente por ser judíos.

Para Francia, la primera serie de asesinatos debe inspirar rabia. La segunda serie de asesinatos debe inspirar vergüenza e indignación. Los periodistas en Charlie Hebdo habían asumido un riesgo al abrazar y asumir una vanguardia de libre expresión. Las víctimas del supermercado no habían hecho nada más que compartir la fe, la religión de sus antepasados.

Lo que nos lleva de vuelta al simple hecho de que los periodistas fueron asesinados en aplicación de la ley contra la blasfemia, que Francia y occidente rechazan. Pero una ley que, a los ojos de los fundamentalistas religiosos del Islam, triunfa sobre todo derecho. Al menos esto quedó muy claro en las declaraciones de los asesinos que, en la escena del crimen, gritaron que habían vengado al profeta.

La mayoría de musulmanes no habrían llevado a cabo un ataque como este. Pero aquí está el punto importante, se tiene la percepción de que millones de ellos apoyan un ataque como el de París. Aplauden un ataque como este, con el posible siguiente mensaje: Nosotros no aprobamos la violencia, pero cuándo te burlas del profeta, vamos con todo.

La cuestión de la compatibilidad del Islam con los valores democráticos occidentales es algo que sólo el propio mundo musulmán puede responder. Por ejemplo: ¿Puede una línea del Corán ser cambiada o interpretada de diferentes maneras? Después de todo, al igual que la mayoría de los libros sagrados, el Corán dice muchas cosas contradictorias y uno puede encontrar citas para justificar casi cualquier cosa. La Biblia si puede ser criticada e incluso reinterpretada. ¿Puede el Corán? ¿Es posible hacerlo sin criticar al profeta?.

El cristianismo ya no usa la espada para convertir a enemigos. Al menos algunos miembros del Islam todavía lo hacen. Y decir que no todos los musulmanes comparten esta visión no resuelve el problema. Suficientes musulmanes comparten el fervor de someter al peligro las vidas de aquellos que desprecian y esta tendencia hacia la violencia no puede ser tolerada por nadie en su sano juicio, sea conforme a los objetivos de occidente o por musulmanes que se niegan a endosar una ideología yihadista. Lamentablemente, no hay manera de distinguir entre aquellos que podrían estar dispuestos a matar de aquellos que no lo harán. Ni la comunidad musulmana podría hacer esta distinción, mucho menos un policía europeo o norteamericano.

Me identifico mucho con el enfoque del papa Francisco quien ha afirmado que "la libertad de expresión tiene límites, sobre todo cuando insulta o se burla de la fe de otros". No se puede provocar, no se puede insultar en aras de la libre expresión. No puede burlarse de la fe ya que toda religión tiene dignidad.

Charly pudo ser chispa, en medio del granero. ¡Dios nos guarde!.

* Colaborador de El Diario de Hoy.

resmahan@hotmail.com