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Un caos anunciado

Ahora los ideólogos de la izquierda vuelven a enfilar sus críticas a la Sala de lo Constitucional. Si bien es cierto que la sentencia sobre el voto cruzado agregó un poco de complejidad al proceso, no es cierto que haya sido la causa de este alboroto. Primero la mancuerna FMLN-GANA se encapricha en la Asamblea Legislativa y deciden no asumir su responsabilidad de legislar. Prefieren "delegar" al TSE para que resuelva este tema. No tuvieron el coraje de decidir sobre la metodología de conteo en la Asamblea y decidieron que los magistrados del TSE asumieran los costos.

La verdad de las cosas es que pretendían normar la metodología de conteo de los votos cruzados y de los votos por rostro defraudando al ciudadano. No sé si recuerdan cómo argumentaban que si el ciudadano no hacía uso de todas las marcas de acuerdo al número de diputados de su departamento, las no utilizadas se contarían como abstenciones. Para bendición del país todavía queda algo de decencia institucional y la Sala les corrigió la plana. Nuevamente sólo les quedó hacer berrinche.

En medio de este lío se estaba discutiendo el tema del presupuesto. Fue el Ministro de Hacienda el primero en salir a decir que no había recursos para darles lo que solicitaban. El presupuesto, según el calendario electoral, debía haber estado aprobado en el mes de abril del año pasado y de cerca de $36 millones solicitados solamente se envió a la Asamblea para aprobación uno de $25 millones en el mes de septiembre. ¿Qué dijo entonces el presidente magistrado Julio Olivo? Nada relevante. ¿Quiénes aprobaron? ¡Sorpresa! GANA y el FMLN.

No hubo dinero para una adecuada campaña de educación cívica. Sin embargo, los ciudadanos demostraron con creces su capacidad de saber elegir. En las elecciones del año 2012 hubo más de 75 mil votos nulos. En las elecciones de marzo los votos nulos rondan los 45 mil. A pesar de una intención clara de entorpecer el desarrollo adecuado de las elecciones, los ciudadanos han demostrado que comprenden la importancia de su derecho y deber de votar.

Y luego por su propia incapacidad de concertar, el TSE no logra acordar la contratación de empresas con experiencia y deciden hacer una melcocha de contratación de empresas pequeñas para la transmisión y divulgación del escrutinio preliminar. Ya en el día D su notoria incapacidad organizativa nuevamente aflora con la apertura tardía de los centros de votación y en el cierre con un papel químico que no sirve. Una gota tras otra va llenando el vaso de la incapacidad, de la incompetencia, de la negligencia.

Y encima de todo un presidente del TSE con poca inteligencia emocional que opta por pelearse con todo mundo, que no acepta ayuda de nadie (ni siquiera de la gente de su partido que había estado antes en el TSE), que le echa las culpas a todos los demás. Un presidente que pide echarle la UMO a un pequeño grupo de señoras que no obstruye el tráfico, pero que hiere su delicada sensibilidad. ¿En qué país estamos? Y con todo esto de evidencia salen los personeros del FMLN a pregonar que es culpa de la Sala. No se dan cuenta que por cada dedo acusador hay tres que les apuntan a ellos mismos.

La credibilidad de las elecciones saldrá dañada de este episodio. Solo falta que ahora el FMLN quiere usar su propio fracaso al frente de las instituciones del Estado para promover un cambio en el modelo de gobierno democrático, republicano y representativo que nos distingue. No, señores, no se equivoquen. El pueblo ha demostrado ser paciente e incluso comprensivo, pero no se equivoquen. No aceptaremos cambios en el modelo de gobierno. No intenten abusar de la apatía y desconfianza electoral de los ciudadanos para promover cambios que pongan en riesgo la República.

*Colaborador de El Diario de Hoy.