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Campaña de lodo

Este domingo elegiremos a nuestro próximo presidente y espero que votemos todos, pues el futuro lo demanda y no es sólo nuestro derecho, sino que es nuestra obligación. Ya pronto descansaremos de la propaganda y ojalá de las rabietas de funcionarios. Estando alerta a las redes sociales me parece que hay varios temas cruciales para decidir correctamente este domingo. Uno de ellos es el tema de la trascendencia de los cambios.

Los que defienden este gobierno normalmente se desmarcan del presidente argumentando que uno debe ver más allá de las personas y debe enfocarse en el proceso. Aunque tenga cierta validez, no es posible pensar en procesos políticos nuevos si debemos ignorar las valoraciones que hagamos del presidente del país. Le queda a uno sabor a farsa si debe darse por satisfecho con la existencia de una ley de acceso a la información, pero no puede conocer los gastos en publicidad o viajes del presidente. La formulación que la transparencia tiene valor siempre y cuando no se aplique a mi persona es un engaño, especialmente cuando esa persona ostenta el cargo de presidente del país.

Otro tema que desmerece la gestión actual es la poca capacidad de no hacer política sucia. Es lamentable que el ejercicio de la presidencia se limite en los últimos días a atacar con generalizaciones a los contrincantes políticos, abusando incluso de las instituciones para conseguir información que sirva de munición en esta guerra mediática. Es una sobre simplificación decir que "así es como funciona ARENA, por eso es que quieren recuperar nuevamente el poder para seguir utilizándolo a su propio beneficio, para seguir utilizando el poder para unos cuantos".

El financiamiento es otro tema crucial para juzgar la gestión actual. ¿Habrán sido más astutos al conseguir la mayoría calificada para llevar el nivel de endeudamiento al 60% del PIB? Todavía recuerdo las objeciones del FMLN negándose en años anteriores a autorizar más deuda, porque era peligroso subir del 50 %. El FMLN argumentaba entonces que el país podía salir adelante sin préstamos. ¡Vaya mentira! Todo es pura conveniencia. ¿Y quién es el que utiliza el poder para su propio beneficio?

La deuda pública como proporción del PIB ha sido uno de los ratios a los que más atención le puso el gabinete económico del gobierno. En 2009 se planteó como meta reducirla a un 47.4 % del PIB al final del año y a un 45.4 % del PIB al cierre de 2014. Dicen una cosa y luego hacen otra, y no dan cuentas. Deben decir que se equivocaron y por qué. El aumento en el nivel de endeudamiento ha requerido más de dos mil millones de dólares.

¿Y cuánto invierten en los programas sociales emblemáticos, algunos de los cuales iniciaron en gobiernos de ARENA? Unos 200 millones. Se invertirán unos 100 millones en la pensión básica para adultos mayores, donde apenas se atienden a unos 30 mil en el 30% del territorio nacional, y en comunidades sostenibles en 100 municipios más pobres. En la entrega de útiles escolares, calzado y uniformes se van otros 73 millones. ¿Y los dos mil millones?

Este gobierno nos ha heredado programas sociales necesarios, pero con un esquema de financiamiento insostenible. El país apenas crece. La confrontación del presidente con el sector privado ha sido bandera de lucha y de definición ideológica imposibilitando la construcción de una visión común. ¿Y los pobres? Pues según Naciones Unidas en el año 2012 el porcentaje de pobreza total era de 34.5 %, mientras en que el año 2006 30.7 %. Si de jugar con cifras se trata, siempre hay espacio para la manipulación.

Gobernar con justicia no equivale a mantener esta campaña de lodo. Ojalá que logremos elegir al gobernante que merecemos y que tenga la capacidad de sacar al país de este lodazal. Este 9M el poder lo tienes tú.

*Columnista de El Diario de Hoy.