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Cambio climático: La mayor estafa mundial

Entérense, de una vez y para siempre, todos, políticos, periodistas, ecologistas sinceros, público en general: la temperatura de la Tierra desde comienzo del siglo pasado hasta el momento ha subido y bajado dentro de límites muy normales. Incluso, en estas variaciones, la naturaleza mostró sentido del humor. Por ejemplo: subió más antes de 1940 que después, cuando, terminada la guerra mundial, vino el gran desarrollo industrial, incluyendo la abundancia de vehículos movidos por gasolina. Para desesperación de los calentólogos del IPCC durante la Conferencia de Copenhague (2009) sobre el Cambio Climático, la temperatura terrestre no subió nada y en la Conferencia de Cancún (2010) allí el clima dio las temperaturas más bajas de los últimos cien años.

Entérense también que decir que el aumento de CO2 de origen humano causa el aumento de la temperatura terrestre supone una ignorancia superlativa. Los científicos muestran lo contrario: mayor temperatura terrestre se traduce, años después, con mayor cantidad de CO2. 

Comprueben, con expertos honestos, como Steve Goreham, que "sólo cuatro de cada diez mil moléculas del aire son dióxido de carbono. En toda la historia humana, las emisiones de origen humano son responsables de agregar sólo una fracción de una de esas cuatro moléculas. Y del 25% correspondiente al CO2 y al metano, sólo un 3% es de origen humano. Por lo tanto, en principio, la humanidad es responsable de menos de un 1% del efecto invernadero".

Los calentólogos afirman que la mayoría de los científicos del clima aceptan la teoría del calentamiento global antropogénico. Sin embargo, más de 4.000 científicos firmaron el Llamamiento de Heidelberg oponiéndose a la Agenda 21 de la Cumbre de la Tierra de Río de Janeiro (1992), que estaba muy marcada por la ideología calentóloga .Además, más de 40.000 científicos norteamericanos han firmado el Proyecto Petición del Calentamiento Global, afirmando: "No hay una evidencia científica convincente de que las emisiones humanas de dióxido de carbono, metano u otros gases de efecto invernadero están causando o causarán, en el futuro previsible, un calentamiento catastrófico de la atmósfera de la Tierra y una ruptura del clima de la Tierra. Además, hay una evidencia científica sustancial de que los aumentos del dióxido de carbono atmosférico producen muchos efectos beneficiosos en los ambientes naturales vegetales y animales de la Tierra". 

Entérense todos que de los múltiples factores que influyen en el clima el más importante y decisivo es la actividad del sol. Y que los últimos estudios sobre dicha actividad inclinan más a que estemos comenzando a entrar en un ciclo de enfriamiento climático que de calentamiento.

Entérense también de datos de tipo humano y moral. El IPCC. comenzó en Inglaterra (1988) con el "Climagate" --en recuerdo del Waterga- te-- alterando las cifras de los estudios sobre el clima para que apoyaran el calentamiento global; siguió con sus informes donde nunca demuestran científicamente su tesis y suprimen las opiniones en contra. Se añade el "Glaciargate" del director del IPCC el ingeniero indio, Rajendra Pachauri, que consiguió donaciones millonarias para TERI, un empresa suya, para actuar ¡cuando los glaciares del Himalaya se fundieran en el 2035! idea denunciada como falsa por los expertos en glaciares. Pachauri renunció en 2015 con acusaciones de tipo sexual. Y el IPCC sigue mostrándose más que como un equipo científico como una especie de religión atea y excluyente que persigue a todo hereje que no acepte sus dogmas, como ya han señalado muchos de los verdaderos expertos en el clima (Dr. Lindzen, Guy Sorman, Claude Allègre, Timothy Ball, Paul Reiter, Patrick Moore, etc.).

Hoy ya no se puede aceptar esta estafa millonaria --de ella viven muchos y muy bien-- de que el aumento del CO2 de origen humano nos está llevando a una catástrofe mundial. Hay demasiados datos en contra y demasiada evidencia de que los que sostienen y viven del IPCC deberían ser llevados a un severo juicio y condenados por el mal mundial que están haciendo.

*Dr. en Medicina.

Columnista de El Diario de Hoy.

luchofcuervo@gmail.com