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Cambio climático. Historia verdadera

" ¿Qué tiene que ver todo lo expuesto en los dos anteriores artículos con la catástrofe climática? La respuesta nos lleva --dice el doctor Lindzen, profesor de meteorología en el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT)-- "a un escándalo que es, en mi opinión, considerablemente mayor que lo que implican los e-mails de la Unidad de Investigación del clima (CRU), aunque no tan grave como la destrucción de la información que se hizo. Concretamente: la sugerencia de que la misma existencia del calentamiento o del efecto invernadero era equivalente a catástrofe. Esto es el más grosero de los fraudes tipo "carnada y cambio". Es ese fraude el que le confiere tanta importancia a las maquinaciones en los e-mails diseñados para alterar las temperaturas algunas pocas décimas de grado.

"La noción de las complejas "catástrofes" climáticas son simplemente un asunto de la respuesta de un solo número, GATA, a un único forzamiento, CO2 (o al forzamiento solar por lo que corresponda), y eso representa un gigantesco paso atrás en la ciencia del clima. Muchos de los desastres asociados con el calentamiento son simplemente ocurrencias normales cuya existencia se asevera falsamente que son evidencia del calentamiento. Y todos estos ejemplos involucran fenómenos que dependen de la confluencia de muchos factores, no la acción de uno solo, el CO2.

"Nuestras percepciones de la naturaleza están siendo arrastradas hacia siglos atrás, de modo que las ocurrencias normales, ocasionales, de aguas abiertas durante el verano en el Polo Norte, sequías, inundaciones, huracanes, variaciones en el nivel del mar, etc., son tomadas como augurios, profetizando el Apocalipsis debido a nuestro comportamiento pecaminoso con el carbono. Pero todos estos fenómenos dependen de la confluencia de múltiples factores".

Cómo comenzó el fraude.- Fue con Margaret Thacher, primera ministra de Inglaterra. Tenía serios problemas con sindicatos obreros del carbón y el petróleo. Svante Arrhenius, científico sueco (1859-1927) había sugerido la hipótesis de que a lo mejor el CO2 de origen humano podía estar elevando la temperatura terrestre. Thacher dijo: investiguen; hay dinero para eso. Y así se formó el IPCC (Panel Intergubernamental del Cambio Climático).

Por lo tanto se comenzó a explotar la mina de oro. Hubo una primera gran movida, espectacular engaño, con El palo de hockey inventado por Michael Mann, una gráfica donde la temperatura media de la Tierra se mantiene por siglos igual y sube bruscamente en el siglo veinte. Ese "palo de hockey" incluía la temperatura de los últimos 2.000 años, donde se veía eso: la forma de un palo de hockey: una línea plana, muy estable, de temperaturas, del año 0 hasta mitad del XX, y de repente una subida espectacular, brutal, y preocupante de la temperatura. Pero un estadístico canadiense, McIntyre, y un economista McKitrick, analizaron a fondo los datos y los procesos estadísticos aplicados a los datos que produjeron el "palo de hockey". Con gran dificultad, porque el equipo de Mann, en una interpretación peculiar del método científico, se resistió, en repetidas ocasiones, a proporcionar los datos y las fórmulas estadísticas que habían aplicado para producir el dibujito famoso. El resultado final, según McIntyre y McKitrick, invalidaba completamente el estudio de Mann. Con lo cual para la opinión general, el descrédito del palo de hockey fue muy fuerte, y sólo los más ardientes de los calentólogos continuaron defendiéndolo.

Pero Michael Mann y Phililp Jones lanzaron el 21 de agosto del 2003 el "Palo de hockey Mk-II". Con la nueva versión se negaba la existencia del Período Cálido Medieval y de la Pequeña Edad de Hielo, conocidos eventos del previo milenio, afirmando después que el Siglo 20 fue más caliente que cualquier otro siglo, y que "1998 fue el año más caliente del milenio". Este segundo palo de hockey hoy día está absolutamente desprestigiado para los científicos Pero el mito sigue. Estamos en el Siglo XXI y ahora dicen que el 2014 ha sido el año más caliente del mundo. ¿Qué irán a decir en el 2015?

*Dr. en Medicina.

Columnista de El Diario de Hoy.

luchofcuervo@gmail.com