Lee la versión Epaper
Suscríbase
Lee la versión Epaper

Calidad de los servicios médicos

Se considera como buena calidad de la atención medica cuando el profesional trata con compresión y consideración al enfermo, con la historia clínica, exploración física y uso racional de los recursos del laboratorio clínico e imagenología construye un diagnóstico, planea y lleva a la práctica el tratamiento de escoge y la recuperación transcurre que el tiempo esperado.

En el ejercicio de la medicina institucional que tiene lugar en consultorios, salas de procedimientos, salas de parto, quirófanos y hospitalización, a menudo ocurren situaciones en las cuales el profesional no tiene responsabilidad, verbigracia, suspensión de cirugías porque se arruinaron los autoclaves, una cita para dentro de ocho meses para pasar por primera vez con el neurólogo, reprogramación de mamografía por mantenimiento, etc.

En la Consulta Externa a cada profesional se le asigna a priori una cuota de pacientes por hora, sin importar el tipo de enfermo ni sus dolencias y naturalmente el desempeño del galeno es variable según el caso. No se trabaja lo mismo con alguien que llega por primera vez que necesita de historia clínica y exploración completas que con otro que llega a control, por las medicinas o por contestación de exámenes de laboratorio, rayos X o patología.

No son pocas las veces que los profesionales de la medicina son advertidos por las jefaturas correspondientes de no ingresar enfermos porque no hay camas disponibles, no ordenar ciertos exámenes porque los reactivos se agotaron o no prescribir un determinado medicamento porque no ha ingresado el pedido.

Otro factor que incide en la calidad de la atención es la preparación de los médicos que es muy variable incluso en los formados en nuestra patria. En los exámenes de admisión de los diversos programas de residencias médicas es posible detectar diferencias importantes en los egresados de las cinco fuentes formadoras de médicos en el país aun cuando desarrollan un pensum similar.

Otro ejemplo de disparidad en la formación la vemos en los salvadoreños formados en Cuba, que por cierto han provocado una reacción que me recuerda un fenómeno parecido ocurrido hace más de medio siglo cuando varios médicos salvadoreños graduados en México y España regresaron a El Salvador. Las mayores diferencias se detectaron en los últimos porque mientras los estudiantes criollos eran sometidos a una enorme práctica clínica y usaban textos procedentes de EUA (Harrison, Cecil, Williams, Nelson, etc.) los recién llegados más que todo conocían textos de autores de la madre patria y habían desarrollado programas distintos en cuanto a las prácticas.

La falta de protocolos de actuación, de modelos de procedimientos que deben de cumplirse y de normas y procedimientos son con frecuencia causas de una atención médica irregular y hasta deficiente. Al no existir los anteriores prácticamente es imposible realizar Auditoria Médica porque no se puede comparar lo observado o actuado por el profesional con el deber ser en ese rubro y consecuentemente no hay manera de medir la calidad.

En muchas instituciones por épocas, tal vez con la llegada de una nueva jefatura, se dan arranques de hacer las cosas bien y se actualizan los manuales de normas y procedimientos, pero desafortunadamente a la vuelta de un tiempo se olvidan, se engavetan, a veces los dan por extraviados y cada quien termina haciendo lo que le conviene.

* Doctor en Medicina.

Colaborador de El Diario de Hoy.