Lee la versión Epaper
Suscríbase
Lee la versión Epaper

Calidad, ética y fútbol

O quizás sea mejor decir, ética y calidad, pues aunque los dos son conceptos y valores necesarios para una organización confiable, asumamos que la ética es la forma cómo deben hacerse las cosas, y la calidad, los criterios, formas y dimensiones con las que se hacen. Al final, tanto la ética como la calidad son dos excelentes guías conductuales.

Muchas empresas incluyen los dos conceptos en la lista de valores que orientan la conducta de su personal cuando definen la visión, la misión y los valores que pondrán en práctica.

¿Y se pueden aplicar estos dos conceptos al fútbol? ¡Definitivamente! La selección de fútbol anterior demostró total falta de ética cuando se destapó el caso de los partidos amañados. Independientemente que la calidad del juego que demostraban se distinguía más por la pérdida de buenas oportunidades por los personalismos, priorizando ser cada uno quien consigue el gol, en lugar de pensar en el país y en su equipo y que sea el equipo y el país quien triunfe. Costa Rica y Alemania nos han demostrado en este mundial cómo se juega cuando lo importante es el equipo.

¿Y qué se puede decir del mundial aplicando la ética y la calidad a los partidos que hemos visto? Nuevamente apunto, que como no soy experto en fútbol, no admito las faltas como una estrategia deportiva, sino como abusos o excusa para obtener ventajas, pues estoy claro que todos los futbolistas y los entrenadores conocen el reglamento y si cometen faltas, la mayor parte son intencionadas.

De lo permitido, como jugadas extraordinarias, dribles astutos, marcajes inteligentes, o tiros perfectos a portería, hubo pocos. Sin embargo, abundó lo prohibido, como empujones, agarradas de la camisa o la calzoneta, codazos, insultos entre los jugadores, discusiones con los árbitros, rodillazos en la columna, mordidas, zancadillas y más faltas no permitidas. Y aquí es donde me pregunto: ¿Qué pasa con la ética y la calidad en el deporte? La moda en este mundial han sido los tatuajes de los futbolistas y el juego sucio.

De ahí que el deporte como disciplina de vida esté perdiendo peso. No sé si existe algún documento en el que la FIFA o las federaciones nacionales se refieran a la ética y la calidad en el fútbol, por lo que vimos hace unos meses con la selección aquí parece que no y con lo que nos han mostrado en el mundial se confirma.

Pues hoy que gane el de su preferencia y si pierde, asúmalo con deportividad y no se enoje.

*Ingeniero.

Columnista de El Diario de Hoy.

www.pedroroque.net