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De cal y arena

Los resultados de las pasadas elecciones para diputados y alcaldes, faltando cuatro años del presente período presidencial, le dejaron dos opciones al proyecto político en el poder: reconocer el veredicto de la gente y entablar conversaciones con el partido que salió más favorecido en la votación (ARENA) para la búsqueda de acuerdos de nación, aceptando que sólo entre ambos logran mayoría calificada, o endurecer posición y negarse a aceptar la nueva realidad nacional e internacional, intentando la continuación de funestas prácticas. 

 Fue en este contexto que se aprobaron --en la pasada Legislatura y en segunda votación-- los $900 millones, después del inexplicable retiro de la diputada Sandra Salgado.

El proceso de aprobación de esos $900 millones, en la última plenaria de dicha Legislatura, es ahora la manzana de la discordia después que la Sala de lo Constitucional aceptó estudiar si lo que se hizo fue legal, a petición de un ciudadano que cuestionó el procedimiento seguido por los diputados. No importa que el "socialismo real" haya colapsado hace veinticinco años y que no haya chavismo sin Chávez; ¿cuál independencia de poderes?, es el mensaje que a todos emana. ¿O se está conmigo o se está contra mí?, seguirán pensando algunos.

Pero, quién no conoce ni analiza la historia, dice la sabiduría popular, está condenado a cometer los mismos errores.

Cuando la UCA expresa "que es político el caso" CEL-ENEL, que hay "motivación corrupta" atrás del caso para no haberle traspasado acciones a ENEL, que de haberse traspasado hubiera dejado sin caja chica a los últimos gobiernos y que cuando ENEL reclamó y pasó el caso a arbitrajes internacionales, "en todos perdió El Salvador", pienso que deberíamos todos tomar aire, contar hasta diez y leer con detenimiento y visión de país dicho editorial (www.uca.edu.sv/noticias/texto-3716). Muchos concordamos en que el de la UCAes el mejor artículo de opinión que se ha escrito sobre un caso que se ha venido juzgando ante la opinión pública casi como si de homicidio se hablara pero sin haber cadáver.

Latinoamérica, de México a la Argentina, está harta de autoritarismos y de la desbordante corrupción. El periódico español El País publicó ayer una nota sobre la crisis en Brasil en la que cita a Lula, diciendo: "Dilma está en el fondo del pozo, el PT por debajo del fondo del pozo, y yo, también en el fondo del pozo". Luego arremete contra el gobierno de su sucesora: "Ese gabinete es una desgracia. No hay nadie que salga a dar una buena noticia. El otro día pregunté a la presidenta: ?Compañera?, ¿cuándo fue la última vez que dio una buena noticia al país??. Y ni se acordaba". 

Entre las noticias nacionales importantes que he escuchado en los últimos meses está que el partido FMLN tendrá un congreso este año. Según mi entender, será el primer congreso de dicho partido político en sus 35 años de existencia. ¡Qué bueno!, ¿cómo habría de ser en otra forma si cesó el flujo de petrodólares, Venezuela no da más ni económica ni políticamente, Cuba tiene dos años y medio de conversaciones con los Estados Unidos, en secreto los primeros dos? La paradoja es que mientras el partido en el poder entrará a concentrarse en un análisis interno existencial, miembros de ARENA se enfrascan en disputas y diferencias domésticas, restándole atención a la situación del FMLN.

Sabiendo ahora lo que es estar en el gobierno, es la oportunidad del oficialismo de revertir dogmas y adoptar políticas pragmáticas, de cara a la realidad, para trabajar de manera positiva a favor del país. 

La oposición, mientras tanto, debe también renovarse conceptualmente, construyendo soluciones a los asfixiantes problemas que sufre en el día a día la ciudadanía, que calla pero observa. El Salvador requiere el aporte de sus mejores hijos. 

*Director Editorial de EL DIARIO DE HOY.