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Café: Una propuesta de política pública

La semana pasada inició la discusión sobre una propuesta, presentada por iniciativa del Ejecutivo, que busca introducir reformas a la ley que rige al Consejo Salvadoreño del Café (CSC) y uno de los cambios que se plantean es ampliar el alcance del impuesto que se cobra por quintal de café, propuesta que está siendo analizada en la Comisión Legislativa Agropecuaria.

La propuesta de reforma modifica la base imponible al establecer que ya no se aplicaría la tasa de registro para el café que se exporta, como sucede ahora, sino que se hará sobre el café producido. Esto es un cambio de fondo que no goza del consenso de los productores.

Otros ven que esta reforma pudiera resultar en positiva si el objetivo es unificar lo que se paga, ya que los cafetaleros pagan $0.35 que van para el funcionamiento del CSC y otros $0.50 que antes iban para la Fundación Salvadoreña para Investigaciones del Café, Procafé, pero que ahora esta contribución ya no tiene un destino claro.

Instituciones como la Asociación Cafetalera y otros, proponen la creación de una nueva institución, con un enfoque de asocio público-privado que impulse la investigación científica.

Contar con una institución que esté, directa y exclusivamente, involucrada con el café debería de ser considerado por el Gobierno y la Asamblea Legislativa, ahora que se han introducido las reformas al funcionamiento de CSC. La propuesta es crear un Instituto o Centro Nacional del Café, integrando tanto por el Consejo Salvadoreño del Café, Procafé y Centa-Café, en un sólo ente. Con el objetivo de que, conjuntamente, Gobierno, productores y gremiales busquen nuevos mercados, nuevas oportunidades y nuevos conceptos para el café; integrados a un agresivo programa de renovación del parque cafetalero, a gran escala, para mejorar la productividad con variedades resistentes a plagas y enfermedades.

La esperanza es contar con una institución privada de servicio público, autónoma, con patrimonio propio y fuentes de fondos privados establecidas por Ley. El objetivo es fortalecer la economía nacional a través de la producción y exportación de café con diferentes atribuciones, como representar al sector caficultor, desarrollar y ejecutar políticas cafetaleras tanto a nivel nacional como internacional, promover el café salvadoreño, entre otros.

Debemos aprender de buenos ejemplos en países vecinos, que nos demuestran que están produciendo más porque comparten una sola visión, con notoria unidad en la ruta a seguir como país. Y siendo nosotros los más pequeños en la región no puede el sector darse el lujo de seguir dividido.

Otro tema obligado es el de la roya. Uno de los peligros en la temporada de cortas es que los mismos trabajadores se vuelven transmisores para que las esporas lleguen a otros arbustos. Productores explicaron que no se ha recibido la adecuada asesoría de parte de las autoridades del Gobierno. Los caficultores no sabían cómo enfrentar el problema de la roya. Procafé, por ejemplo, tiene la experiencia y los conocimientos, pero no tiene recursos. El Centa- Café, división del Gobierno, tiene los recursos, pero carece de la infraestructura necesaria.

Nuevamente observamos contradicciones entre productores y el MAG. El MAG defiende, a capa y espada, que este rebrote de roya no es severo, desmintiendo a productores que insisten en señalar que la contaminación abarca hasta un 70%, dependiendo de los casos observados en las diferentes fincas.

Hemos sido testigos de que un brote de roya en cualquier cafetal es sinónimo de pérdidas económicas y que de no tomarse acciones preventivas puede traer terribles consecuencias.

Insisto, aprendamos de buenos ejemplos de vecinos en Centroamérica que de manera unificada y de forma oportuna implementaron planes de emergencia para contener la roya.

*Colaborador de El Diario de Hoy.

resmahan@hotmail.com