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Lo blanco, lo gris y lo negro

Me refiero a lo blanco y bien intencionado de Internet, lo que la gente de buen pensar y los especialistas en este nuevo mundo crean y desarrollan con base tecnológica para que por medio del "buen uso" de las tecnologías de la información y la comunicación lleguen a todos los lugares y seas utilizadas sin pensar en nacionalidades ni en colores de piel ni en ningún otro prejuicio que frene el aprendizaje o el uso de estos nuevos recursos, que utilizándolos bien, facilitan la vida y los negocios.

Por ejemplo el dinero que, de papel y metal, pasó al plástico, y hoy, sobre todo en África, está siendo utilizado por cientos de millones de personas en micronegocios, el "dinero electrónico".

Vi, esta semana, en un video en Internet, cómo dos campesinos del Somalilandia, cada uno con su teléfono sencillo celular, se transferían la cantidad acordada por una camella (un camello hembra) sin usar billetes ni monedas.

Y la cosa pudo ser así: Un pariente que emigró a Europa le transfiere por teléfono el dinero a su primo desde miles de kilómetros, y éste, también por teléfono pero frente a frente le transfiere a su vecino lo acordado por la camella. Y el resto, lo transferirá en la pequeña tienda, donde adquirirá algunos trastos para su micronegocio en la aldea, donde otros vecinos, también tienen un teléfono celular adscrito a una plataforma adecuada para estos negocios. ¡Eso es lo blanco!

Lo gris, es que los vecinos que tienen teléfonos con dinero electrónico, pueden ser asaltados y presionados para que digan las claves. Y lo negro, según me lo explicó alguien que sabe más, es que estos sistemas de transferencias electrónicas pueden ser utilizados para lavar dinero.

Es lo mismo que con las redes sociales, fueron pensadas para transmitir información actualizada pero la gente las usa para perder el tiempo. Sus creadores no pensaron que serían la causa de despidos porque la gente pierde mucho tiempo enterándose de cosas inútiles que se publican y desatienden sus funciones.

Hace muchos años vi un reportaje de una madre africana que al ver que su pequeño niño quería tirarle una piedra a otro, ella cariñosamente le tomó la piedra y entre los dos empezaron a dibujar un pájaro en la tierra. La piedra dura puede golpear, pero también puede usarse para esculpir una figura. Y de eso se trata, de que hagamos uso de lo bueno de Internet, para lo bueno.

 Pues lo mismo es con la tecnología, creemos empresas para facilitarnos y mejorar nuestra calidad de vida. Ya existe una inmensidad de aplicaciones y faltan muchísimas. ¡Manos a la buena obra!

*Ingeniero. 

Columnista de El Diario de Hoy.

www.centrodecalidadyproductividad.com