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Azúcar, el oro blanco salvadoreño

Recientemente se dio a conocer un esquema de asocio público privado que funciona muy bien, el cual consiste en modernizar el transporte de la caña de azúcar para hacer eficiente el traslado del campo hacia los ingenios azucareros. Para concretar esta iniciativa, el sector azucarero ha trabajado en coordinación con el Ministerio de Obras Públicas y el Viceministerio de Transporte. Esto ha sido posible al tener claro, tanto gobierno como empresa privada, la apuesta a un sector clave de la economía.

Según datos de la Asociación Azucarera de El Salvador, el cultivo y procesamiento de caña de azúcar beneficia de forma directa a unas 50 mil personas e indirectamente a más de 200,000 personas que dependen total o parcialmente de esta actividad. Para el 2011 la Asociación estima que el cultivo de caña y la producción de azúcar representó el 2.28% del PIB y el cultivo de caña de azúcar representó el 18.0% del Producto Interno Bruto Agrícola.

Así mismo, se estima que anualmente esta industria genera una actividad económica de US$360 millones, que involucra la compra de insumos agrícolas e industriales; el pago de salarios y prestaciones, pagos de servicios tales como transporte y seguros; servicios portuarios de exportación; aportación de impuestos al gobierno central y a los municipios, así como apoyos a programas de responsabilidad social. Para la zafra 2010/2011 esta actividad generó más de US$316.5 millones en concepto de divisas, producto de la exportación de azúcar y sus derivados.

El área sembrada de caña de azúcar durante los últimos diez años ha mostrado una tendencia creciente, pasando de 84,103 a 105,000 manzanas, entre los años agrícolas 2001/2002 y 2012/2013. Con relación a la producción agrícola también muestra una tendencia creciente, pasando de 4.9 a 7.2 millones de toneladas.

El índice de rendimiento de la producción de caña de azúcar para el 2012/2013 fue de 68.6 quintales/manzana, con crecimiento del 3.7%. Sin embargo, de acuerdo a FAO la productividad agrícola constituye un reto en la mejora del sector. De acuerdo a la FAO para el año 2010 el promedio del rendimiento de la producción de caña de azúcar ocupó el cuarto lugar respecto a la región centroamericana.

En la zafra 2012/2013 la producción de azúcar superó los 16.8 millones de quintales con un 12% más que la zafra anterior, esto se debe a una mejor eficiencia en la conversión de caña de azúcar a producto final, con un rendimiento industrial de 2.33 quintales por tonelada, así como un incremento del área sembrada de caña de azúcar impulsada por una coyuntura de buenos precios internacionales del azúcar. Se estima que la presente zafra ya no verá ese crecimiento.

Es de considerar que uno de los mayores obstáculos que enfrentó por décadas esta industria fue que Estados Unidos y la Unión Europa importaron el azúcar de manera restrictiva y proteccionista, mediante cuotas, otorgando a ciertos países productores derecho sobre un cupo determinado para atender su mercado interno, pagando un precio preferencial. Este alto nivel de proteccionismo de los principales demandantes del mundo distorsionó el comercio internacional y propició la existencia de grandes excedentes mundiales que se vendieron a precios por debajo de los costos de producción.

Actualmente ha mejorado la certidumbre jurídica del comercio y el acceso a mercados de buen precio, principalmente por los tratados de libre comercio que El Salvador tiene con Estados Unidos, Taiwán y la Unión Europea. El panorama se vislumbra más transparente después de mucho tiempo de distorsiones. Hoy el nuevo marco internacional favorece nuestras exportaciones, los destinos más importantes del azúcar exportada son Estados Unidos (32%), Canadá (21%), Taiwán (14%) y España (9%).

* Colaborador de El Diario de Hoy.

resmahan@hotmail.com