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ARENA: El mito y la leyenda

La presente campaña electoral ha vuelto a poner de manifiesto que en el país se han consolidado como las dos grandes fuerzas políticas ARENA y el FMLN. Los demás partidos políticos participantes, ni aun en coalición llegarían a los dos dígitos en las preferencias del electorado.

Ambos partidos, están completamente relacionados por la guerra que vivió el país durante los años Ochenta, pero que ya se venía cocinando desde tiempo atrás. El FMLN se formó en 1980 con la unión de los cinco grupos guerrilleros que surgieron en los años Setenta. Con el golpe de Estado del 15 de octubre de 1979, sus impulsores trataron de evitar la guerra con la fallida estrategia de "arrebatar banderas a la izquierda".

El vacío que había dejado en los sectores conservadores el desplazamiento del oficialista Partido de Conciliación Nacional, fue llenado con un movimiento casi clandestino, liderado por el mayor del ejército en situación de retiro, Roberto d?Aubuisson, que con el tiempo se fue transformando en ARENA.

Este partido, fue la respuesta directa a la ofensiva revolucionaria. Fue el resultado de una curiosa combinación de campesinos pobres y sectores medios conservadores con los expropiados por la reforma agraria impulsada por la segunda junta de gobierno liderada por la Democracia Cristiana.

Es asombroso que muy a pesar de las persistentes y graves acusaciones en contra de Roberto d' Aubuisson, éste se haya convertido en poco tiempo en el indiscutible líder no sólo de un sólido partido político, sino de un alto, muy alto porcentaje de la población salvadoreña. Hay quienes aseguran que en las polémicas elecciones de 1984, el verdadero ganador fue el candidato arenero, pero que el gobierno de los Estados Unidos, hizo todo lo que pudo para evitar que se convirtiera en presidente.

De ese hecho histórico se desprende la conclusión que en aquel momento, por lo menos la mitad o más de los salvadoreños (porque hay que contar a todos los que fueron a votar) rechazaban la lucha armada del FMLN.

También es innegable que la guerrilla no hubiese soportado, en un país tan pequeño y sin zonas montañosas, los embates de un poderoso Ejército apoyado por los Estados Unidos, si no hubiese contado con un fuerte apoyo de la población civil. La sociedad salvadoreña pues, estaba dividida casi en dos mitades, y a juzgar por los resultados electorales de la pos guerra así se ha mantenido hasta nuestros días.

Las paralelas políticas de la reciente historia nacional son ARENA y el FMLN. Aunque hay que anotar que quien hizo el grueso de la guerra contra el FMLN desde el gobierno, no fue ARENA sino las juntas de gobierno surgidas tras el golpe de Estado de 1979, y el gobierno de la Democracia Cristiana. ARENA logró la paz cuando llegó a la presidencia.

Las peores masacres de civiles como las del Mozote, el Sumpul y otras se cometieron bajo el gobierno de la Democracia Cristiana. Y en el caso de la masacre del Mozote el gobierno ocultó los hechos. Pero ni ARENA ni el PDC ni el FMLN son los mismos de aquellos tiempos. Mucho han cambiado las cosas.

Nadie puede negar que ARENA estuvo al inicio ligado a la violencia política. De eso hay muchos testimonios, incluso de antiguos areneros. Pero tampoco nadie puede negar que muy pronto ARENA abandonó la violencia para abrazar la lucha política electoral. "El arma más poderosa de los hombres libres es el voto" repitió hasta el cansancio su fundador.

Pero el FMLN también tuvo orígenes violentos, muy violentos. Al igual que los supernumerarios de los cuerpos de seguridad, secuestraron y asesinaron a inocentes que nada tenían qué ver con la guerra. La diferencia es que el FMLN se mantuvo hasta la firma de los acuerdos de paz en la consigna de "revolución o muerte".

Pero como decía, los actuales dirigentes de ARENA no tienen nada qué ver con los orígenes de su propio partido. Y el FMLN, aunque en su dirigencia hay todavía dirigentes políticos ligados a actos violentos del pasado, tampoco es el mismo de antes. (Continuará).

* Columnista de El Diario de Hoy. marvingaleasp@hotmail.com