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Aquí no es Venezuela

No podemos dejar únicamente en manos de los políticos el rumbo que va a llevar El Salvador. Como sociedad civil también tenemos que hacer nuestra parte. Hay que hacer que los diputados nos escuchen

Me he dado cuenta de que siempre que pasa algo relacionado con la política en Venezuela, mucha gente comienza a decir “aquí no es Venezuela”. Y es cierto. Somos El Salvador y tenemos nuestros propios problemas. Pero que el presidente Sánchez Cerén en una ocasión haya dicho que Venezuela es el faro que alumbra a las Américas, es suficiente razón para que sí pongamos atención en lo que está pasando allá. 

Entonces, ¿qué está pasando en Venezuela? Pues que en las elecciones del 6 de diciembre, el pueblo venezolano decidió darle su voto a la oposición en las elecciones parlamentarias. La Mesa de la Unidad Democrática (MUD) logró 112 de los 167 diputados de la Asamblea Nacional. ¿Y qué ha dicho Nicolás Maduro al respecto? Pidió a las Fuerzas Armadas alistarse para lo que él ha llamado “una guerra no convencional”.
 
 El Salvador no necesita una izquierda como la de Venezuela. Y no es que la izquierda sea mala; al contrario, es necesaria para que pueda existir una verdadera democracia y obliga a que la derecha sea más sensata. Al final, es eso lo que el país necesita: fuerzas de derecha e izquierda sensatas. Pero la izquierda de Venezuela no lo es. Los chavistas no son sensatos y por lo tanto no deberían ser el faro que alumbre a los países de América y mucho menos a El Salvador. 

Los salvadoreños no necesitamos políticos que sigan haciendo más marcadas las divisiones. El gobierno de El Salvador no debería tener como un modelo a seguir a un mandatario que ante la derrota de su partido en unas elecciones esté insinuando que pudiera ser necesario tomar las armas. El Salvador necesita todo lo contrario. Necesitamos políticos más conciliadores y no confrontadores. Hace unos días, el gobierno de El Salvador amenazó a las telefónicas con quitarles la concesión. ¿Cómo piensan atraer más inversión al país si ven a los empresarios como sus enemigos? 

Yo siempre he pensado que una buena práctica que deberían tener los políticos es hablar bien de los políticos del partido contrario. Deberían darles crédito cuando tienen buenas iniciativas, en lugar de bloquearlas solo porque vienen del opositor. Y nosotros, los ciudadanos, deberíamos hacer lo mismo. El gobierno de Mauricio Funes, por ejemplo, hizo cosas buenas que los gobiernos de ARENA no habían hecho antes, especialmente en el aspecto social. Y quienes no votamos por Mauricio Funes deberíamos también ser capaces de reconocerlo y darle crédito por ello. 

Han pasado más de 20 años desde que se firmó la paz y el FMLN tiene ese mismo tiempo de ser un partido político. Y es triste ver que estamos más divididos que nunca. Pero si ya nos dimos cuenta de que ser extremistas no funciona, ¿por qué continuar así? Si hay algo en lo que todos estamos de acuerdo es en que no vamos por buen camino. Entonces, por qué no mejor nosotros mismos comenzamos a llevar al país hacia donde queremos que vaya. 

No podemos dejar únicamente en manos de los políticos el rumbo que va a llevar El Salvador. Como sociedad civil también tenemos que hacer nuestra parte. Hay que hacer que los diputados nos escuchen. Sus correos electrónicos aparecen en la página web de la Asamblea Legislativa.
Podemos escribirles en sus cuentas de redes sociales. Hay que hacer que sientan que les estamos exigiendo, especialmente a aquellos a quienes les dimos nuestro voto. 

Aquí no es Venezuela, pero el pueblo venezolano tampoco estaba contento con el rumbo que lleva su país. Y lo dejó bien claro en las elecciones pasadas.

*Emprendedor salvadoreño.
@aatanacio