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Aquel Villalobos y aquel Partido Demócrata

Llegué por primera vez a Costa Rica en noviembre de 1973. Eran tiempos de elecciones. Un año antes, con 13, había vivido con mucha atención las traumáticas elecciones presidenciales de 1972 en mi país. Yo, como la mayoría de salvadoreños, quería que ganara Duarte. Me parecía una figura carismática, valiente y de verbo encendido. Duarte ganó, pero hubo un descomunal fraude que llevó a al coronel Molina al poder.

Tras esa experiencia vivida en el país, llegué Costa Rica para comenzar a estudiar bachillerato. Me llamó la atención el ambiente electoral de Costa Rica. El presidente en funciones era el legendario don Pepe Figueres. Los dos candidatos principales eran Daniel Oduber, por el partido Liberación, y José Joaquín Trejos Escalante, de la Coalición Unificación Nacional.

De entre el resto de candidatos, varios más, quien llamó mi atención y de toda Costa Rica fue un tal Gerardo Wenceslao Villalobos, que se hacía llamar simplemente GW Villalobos. (gedobleú). Su lema, que el mismo inventó, era todo un escándalo gramatical que, sin embarg, fue uno de los más contagiosos de la campaña "GW el pueblo está con tú"

Se vestía de manera informal, era más bien grueso y se peinaba un poco al estilo de Elvis Presley. Hablaba de manera campechana, muy a lo tico. Pero lo que lo convirtió en un personaje popular e inolvidable en la historia política de Costa Rica, fueros sus actuaciones. Como su Partido Demócrata, no tenía ni un centavo hizo una serie de cosas que lo convirtieron en el más mediático de todos los candidatos.

Rompió campaña anunciando que cruzaría la avenida central de San José, conduciendo un auto descapotado con los ojos vendados. Toda la prensa y miles de personas se hicieron presentes para ver la hazaña. Y el hombre cumplió. Fue la noticia del día. Luego anunció que como no podría llegar a tiempo a una reunión de su partido en un pueblo, si se iba en auto, no le quedaría más remedio que viajar en una avioneta de un amigo y lanzarse en paracaídas para ser puntual.

El hombre se lanzó por primera vez en paracaídas y tras un aparatoso aterrizaje entró a la reunión partidaria como si nada. Toreó en una plaza de toros con traje de luces. Siendo un hombre de más de 40 años jugó un partido de fútbol como centro delantero y hasta anotó un precioso gol.

Ese año, llegó a Costa Rica la empresa de lucha libre argentina, "Los Titanes en el Ring", dirigida por el gran Martín Karadagián, que se presentaba como campeón mundial. Los Titanes, tenían un programa de televisión con alta audiencia en toda Latinoamérica. Cuando le llegó el turno de luchar a Martín Karadagíán, el público comenzó a corear el nombre de GW quien estaba presente en la arena.

Subió al ring y tras una encarnizada lucha venció al campeón mundial. La gente enloqueció y gritó "GW el pueblo está con tú". Su popularidad ascendió como la espuma y hasta aparecieron donantes. Cuando se pudo pagar su primer spot de televisión los ticos asombrados vieron en la pantalla a un señor parecido a GW sólo que su cabello estaba bien recortado, vestía de manera elegante y se expresaba de manera impecable.

Dijo ser hermano gemelo de GW pero que gracias al esfuerzo de su hermano, quien tenía un gran corazón, había logrado graduarse en Harvard como abogado. Pidió a los costarricenses votar por su hermano gemelo quien por su sacrificio no había tenido las mismas oportunidades. La gente se conmovió.

Poco después se supo que el tal hermano gemelo era el mismo GW disfrazado. Pero la gente en lugar de sentirse engañada aumentó el cariño hacia el controvertido candidato. Aunque, por supuesto, al final, no ganó se convirtió en uno de los personajes más conocidos y queridos en Costa Rica, lo cual le permitió, tres años después, ser elegido diputado. En Costa Rica, un país donde se suele decir que no pasa nada desde el Big Bang, aquel Villalobos y aquel Partido Demócrata fueron un aire fresco en unas aburridas elecciones.

* Columnista de El Diario de Hoy. Marvingaleasp@hotmail.com