Lee la versión Epaper
Suscríbase
Lee la versión Epaper

Un año claroscuro¡ "Otran vex" !

El 2013 fue un año de fuertes contrastes, encontrando momentos de brillo, pero también grandes eventos que ensombrecen nuestra historia. Hemos ido de una noticia a otra de mucha intensidad para la vida democrática del país y es así como empieza el año 2014.

Es claro que el país continúa necesitando una política de seguridad ciudadana con un enfoque integral. A pesar de la disminución anual en los homicidios, aún no se vislumbra una política pública bien establecida.

El clima de negocios para el 2014 también inicia poco alentador. Ha continuado el descenso del país en indicadores internacionales, la confrontación entre los sectores público y productivo, así como el atraso en la promulgación de leyes de importancia, han incidido para que el país tenga uno de los menores crecimientos económicos en América Latina, según indica CEPAL.

La aprobación en EE.UU. del Fomilenio II, orientado al desarrollo de la zona costera, sonó esperanzador; sin embargo, se ha detenido por la inseguridad jurídica y la falta de aprobación de reformas necesarias a las leyes de Asocios Públicos Privados y de Lavado de Dinero. El bloqueo de ciertos legisladores es realmente dañino, porque tienen la capacidad de truncar el único proyecto de desarrollo que se ha planteado en los últimos años. Urge iniciar el trabajo legislativo con estos temas y lograr su pronta aprobación.

En el 2013, no se logró la concesión del Puerto de La Unión, ni avances significativos en la simplificación administrativa o la profesionalización del servicio civil. Es esencial que en el 2014 se trabaje en el clima de negocios para fomentar la inversión y el crecimiento.

En materia de transparencia, El Salvador inicia el año con su nota poco favorecedora de 38/100 por parte de Transparencia Internacional. El mal manejo del tema anticorrupción, provocando juicios mediáticos, antes de dar espacio al debido proceso, todo ello en un período preelectoral, tampoco ayuda a mejorar el ambiente.

Recordemos que con retrasos y reticencias se logró la elección de los Comisionados del Instituto de Acceso a la Información Pública, finalmente se pudo instalar y trabajar con bajo presupuesto para el nivel de responsabilidad que tienen. Fueron muchas las amenazas para influir negativamente en esta materia; hasta se intentó una reforma precipitada que buscaba limitar las facultades del instituto, así como crear categorías de reserva de información injustificadas. Afortunadamente la sociedad civil actuó de una forma tan contundente que la Presidencia tuvo que vetar las reformas legislativas. Esperamos que el 2014 tenga mejor suerte para la correcta implementación de la Ley de Acceso a la Información Pública.

Además contamos con la fortaleza de una sociedad civil cada vez más activa y vigilante. En los últimos meses la vimos pronunciarse, incluso internacionalmente, al acudir ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos para denunciar los peligros de la institucionalidad y la independencia judicial, pilares del Estado de Derecho. Han sido muchas las actuaciones de ciertos políticos que han sido altamente cuestionadas por la opinión pública nacional e internacional y que recurrentemente han tratado de socavar la institucionalidad del país.

En materia electoral el 2013 nos dejó un hecho sumamente valioso como lo fue la aprobación legislativa del voto por rostro para la elección de diputados, que corría peligro por estar en decretos transitorios; igual situación ocurrió con el voto en el exterior y la figura de los Concejos Plurales Municipales.

Sin embargo, este inicio de 2014, inicia con pasos turbulentos en materia de campaña electoral con motivo de la carrera hacia la Presidencia de la República. La democracia se vive con mucha intensidad durante uno de sus hechos más significativos, al ejercer el voto en el día de los comicios. El país está en un momento crucial que definirá su futuro hacia mejora de la calidad de la democracia o sumirse en un esquema de deterioro de la institucionalidad y toma del poder con la respectiva pérdida de las libertades individuales.

Pero en estos días tan iniciales del año me permito escribir de algunos elementos motivadores. Durante un evento de transparencia, debido a un desperfecto, no funcionaron los parlantes al momento del Himno Nacional; allí, uno de los organizadores invitó a entonar el himno a "capela". Todos unimos las voces con el orgullo de ser salvadoreños. Esto nos recuerda la importancia de trascender los desafíos, de ser respetuosos y tolerantes a las diferencias de pensamiento y de trabajar juntos hacia el objetivo de una república próspera, integrada al mundo y con calidad de democracia.

*Columnista de El Diario de Hoy.