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Ana Vilma

Con Ana Vilma de Escobar está pasando algo que no es muy común en política, pero suele ocurrir: entre menos popular es para ciertos sectores "clásicos" de su partido, más popular se vuelve en el resto del país. Mucho ha ayudado en esto el anterior presidente, el partido en el poder, GANA y otros personajes cuyo prestigio anda por los suelos.

Un amigo de toda la vida, que no es arenero, sino todo lo contrario, me contó que tuvo acceso a una encuesta reciente y que según esos números la popularidad de Ana Vilma anda por las nubes. No me extraña. En la elección pasada de 2012 para alcaldes y diputados, fue la candidata arenera que más votos recibió. La gente que yo conozco, aunque no la conoce a ella en persona, la percibe como una mujer capaz, sincera y trabajadora.

Algunos analistas de encuestas me han asegurado que ella hubiese derrotado a Mauricio Funes en las elecciones de 2009. No lo sé. Pero así dicen. Lo cierto es que las victorias presidenciales del FMLN han sido muy estrechas. La de 2009 estuvo rodeada de circunstancias muy extrañas dentro del propio partido ARENA y la última estuvo llenísima de irregularidades y descaradas violaciones a la ley electoral por parte del anterior presidente y el FMLN.

No se puede ser profeta del pasado. Nadie puede decir a ciencia cierta lo que hubiera ocurrido si Ana Vilma hubiese sido la candidata arenera en 2009 o 2014. En los últimos meses poco he escrito sobre cuestiones políticas. La última campaña me dejó un sabor tan amargo, que decidí dedicar un tiempo a pensar detenidamente en la experiencia vivida y sobre todo, porque el final coincidió con el inicio entusiasta de nuevos proyectos que nada tienen qué ver con política.

Siempre, sin embargo, seguiré creyendo firmemente en los principios de libertad económica, democracia política y el respeto al Estado de Derecho, como los pilares fundamentales para el progreso de una nación. Y sigo creyendo que ARENA es el partido, con todas y sus imperfecciones, el que mejor representa mi manera de pensar.

He vuelto a escribir un poco sobre política por el tema de Ana Vilma, a quien conozco desde hace más o menos una década. Sé perfectamente que en algunos círculos areneros tanto de la época de Antonio Saca, como de la recién pasada campaña, no es bien vista. Y sin embargo, nunca escuché un argumento sólido en contra de ella. El hecho de que su esposo sea un alto ejecutivo del grupo Poma, una de las cosas que más se mencionan, no influye en nada en la forma de hacer política de esta mujer.

La independencia de criterio es una de sus principales características. Tan independiente es, que es precisamente esa característica la que más problema le ocasiona entre los areneros "clásicos". Con los recién llegados es harina de otro costal: la ven con simpatía. Otro "problema" de Ana Vilma es su sinceridad. Una sinceridad a veces descarnada que no deja de inquietar a algunos de sus colegas. Otro "problema" es su tendencia a las acciones políticas temerarias, la cual la ha metido en líos más de alguna vez.

Pero esos "problemas" para algunos de sus compañeros, sus excompañeros y sus adversarios son precisamente la que, a mi juicio, la vuelven muy popular en, digamos, "la sociedad civil". En lo personal creo que Ana Vilma es un importante activo de ARENA, pero quizá más importante activo de la, digamos otra vez, la "sociedad civil". Sé que es una mujer voluntariosa, franca, capaz, meticulosa, visionaria y audaz.

El partido de gobierno la ha puesto de moda. Y Ella lo sabe. No me cabe la menor duda que si las elecciones para diputados fueran el próximo domingo, y si ella fuera candidata, sería la que más votos obtendría. Voy a terminar este artículo afirmando lo que decía al inicio: entre menos popular es en ciertos sectores "clásicos" de su partido, y agrego y entre más se ensañan contra ella políticos con muy bajo prestigio y honor de otros partidos, más sube la popularidad de Ana Vilma entre el electorado.

* Columnista de El Diario de Hoy. marvingaleasp@hotmail.com