Lee la versión Epaper
Suscríbase
Lee la versión Epaper

Alza de tasas en EE. UU., sus impactos

El objetivo de la Reserva Federal es moderar la actividad económica y evitar que la inflación se sobrecaliente

La recuperación de la economía de Estados Unidos alcanzó un hito histórico cuando la Reserva Federal elevó las tasas de interés, por primera vez en casi una década. El voto  fue unánime, a pesar de las divisiones entre los políticos, algunos de los cuales preferían haber esperado hasta el próximo año para ajustar en este sentido las tasas de interés.

El aumento de un punto porcentual en la modesta tasa de referencia de la Reserva Federal, de 1.4%, era ampliamente esperada, y además, fue acompañada por señales de que la Reserva tiene la intención de empujar hacia arriba las tasas, pero de una forma aún más gradual de lo que se ha previsto para los próximos años. 

La  presidenta de la Reserva Federal, estimó que la recuperación económica ha mejorado de manera franca después de un largo camino. Se decidió aplicar el ajuste de tasas en este momento porque existen condiciones de mejoras en el mercado laboral y hay confianza de que la inflación va a llegar a la meta anual, o sea, por debajo del 2%.

Las autoridades de la Reserva han manifestado que la política de tipos de interés sigue siendo flexible para futuros crecimientos y esperan sólo aumentos graduales en los próximos años. La inflación deberá acelerar antes de una próxima subida. Y los  aumentos futuros, se basarán en una amplia gama de datos económicos, no se sujetan a calendario. Sin embargo, prevén un aumento aún más sutil de la tasa de interés respecto de lo proyectado. Su estimación mediana es de hasta 1,4% a finales de 2016 y 2,4% para finales de 2017. Como resultado, se espera mantener las tasas de interés bajas, durante varios años. Han hecho hincapié en que esto podría cambiar sólo si la inflación sube de forma abrupta respecto a la proyectada.

Con el aumento de las tasas de interés y junto a los aumentos esperados para los próximos años; es probable, que la ondulación en toda la economía terminará provocando un aumento modesto en todo, desde las hipotecas y préstamos en general, hasta los bonos corporativos y cuentas de ahorro bancarias. El objetivo de la Reserva Federal es moderar la actividad económica y evitar que la inflación se sobrecaliente, ya que la tasa de desempleo del 5%, con un grupo cada vez menor de trabajadores disponibles, puede comenzar a poner presión al alza sobre los salarios.

Con la inflación sostenida por debajo de la meta anual, tanto por las ganancias salariales como por los bajos precios del petróleo y un dólar fuerte, se tienen aseguradas  importaciones baratas para los consumidores estadounidenses. La Reserva Federal reiteró la semana pasada su confianza de que los precios de la energía y el dólar se estabilicen.

Debido a la cantidad de dinero en efectivo en el sistema bancario, la Reserva Federal no puede ajustar su tasa de fondos mediante la venta de títulos valores para reducir con ello las reservas bancarias, como lo ha hecho históricamente. En lugar de ello, va a introducir el uso de nuevas herramientas que ofrecen interés para los bancos y los fondos del mercado de dinero, para ubicar el efectivo en el Banco Central. Es de considerar que las nuevas herramientas anunciadas no se han usado antes. Los economistas dicen que la Reserva Federal podría no ser capaz de controlar la tasa de fondos con mayor precisión que antes, lo que puede causar cierta volatilidad del mercado a corto plazo.
Sin duda, la primera subida de tasas en casi una década debemos verla con optimismo. Principalmente para economías dolarizadas, muy vinculadas en comercio e inversión con la potencia del norte.

*Colaborador de El Diario de Hoy.
resmahan@hotmail.com